Mundial 2026 / Japón castiga a Koeman

Un gol de Kamada en el 88′ le da un punto a la selección asiática ante una Holanda que se encerró en los minutos finales intentando defender el 2-1.

Ignacio Camacho
As
En un partido que fue de menos a más en cuanto a intensidad, energía y goles, Holanda y Japón protagonizaron el que, hasta ahora, ha sido el mejor partido del Mundial. El empate final hizo justicia a un duelo que hizo vibrar a los espectadores del Dallas Stadium, una caldera que hizo que los dos equipos tuvieran dificultades para meterse en el partido en la primera parte por las altas temperaturas. Van Dijk y Summerville adelantaron dos veces a la Oranje, que ayudada por los cambios de Koeman se encerró atrás en los minutos finales y acabó pagándolo con el tanto de Kamada en el 88′.

Cuando uno repasa la historia de Holanda, es difícil recordarla sin un delantero de élite. Ya fuera con un atacante total, como lo eran Cruyff y Bergkamp, o 9 más clásicos, como Van Basten y Van Nistelrooy. En este Mundial, Koeman debe elegir entre Malen, Weghorst o cambiar de posición a su mejor extremo Gakpo para meterlo por dentro. Ninguna elección parece convincente para afrontar una Copa del Mundo, pero el técnico se decantó por Malen. El de la Roma casi deja cerrado el debate a los tres minutos de juego, pero se topó con los reflejos felinos de Suzuki, una pantera nacida en Estados Unidos pero que creció en Urawa, ciudad natal de su madre.

Fue la ocasión más clara de una primera parte con un ritmo bajísimo. Ni Koeman ni Moriyasu mandaron a sus equipos a presionar alto y eso, en un torneo donde todos tienen más miedo a perder que ganas de ganar, convirtió los ataques de los dos equipos en posesiones muy estáticas. Solo a balón parado Malen logró cabecear un córner con peligro, pero de nuevo Suzuki le impidió cantar el gol, y Gakpo mandó una jugada ensayada a las nubes. En el otro área, no fue hasta muy poco antes del descanso cuando Nakamura y Ueda, de forma casi seguida, rozaron el gol japonés, pero sus disparos dieron en el lateral de la red.

Conexión ‘red’ y goles

Holanda y Japón salieron con una energía diferente en la segunda parte. El tanto oranje llegó primero, en el 51′. Al rechace de una centro lateral, De Jong abrió a la derecha donde estaba Gravenberch, que centró al área y encontró a Van Dijk cuyo cabezazo, poco ortodoxo, se acabó colando junto al palo largo. Taniguchi reclamó un leve empujón del central del Liverpool, pero en el fondo se culpaba a sí mismo por no ser más contundente.

Japón respondió rápido. A los cinco minutos del tanto neerlandés, Kubo caracoleó en el área y dejó atrás a Nakamura, al que pareció sobrarle un toque, pero que se sacó prácticamente de la nada un derechazo raso que sorprendió a Verbruggen.

Los goles abrieron el partido durante durante unos minutos. Un espacio de tiempo que aprovecharon Gakpo y Sumerville para sacar su mejor versión y hacer sufrir a la defensa nipona. El del West Ham, al que no le faltarán novias este verano, anotó el 2-1 en el 64′ con un elegante zurdazo ajustado casi desde el vértice del área. El gol fue parecido a esos que tantas veces le vimos a Robben, su antecesor en el extremo derecho oranje.

Japón, de nuevo obligada por el marcador, dio un paso al frente. Y Holanda, dos atrás. Los cambios de Koeman, influyeron. Reinjders y Gravenberch, centrocampistas de control, dejaron su sitio a Aké y Timber, enfocados en defender. Los últimos minutos se disputaron en el área de Verbruggen y Kamada, sin querer, empató el partido en el 88′. Ito sacó un córner, Ogawa lo remató y el del Palace lo desvió con la coronilla al intentar quitarse de la trayectoria del balón. Suficiente para despistar al portero neerlandés y empatar un partido cuya segunda parte ha sido la más vistosa de lo que llevamos de Mundial. La nota negativa, la lesión de Kubo, que se tuvo que retirarse tras un choque con Dumfries.

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