Mundial 2026 | Brasil 3 - Haití 0 / Con Vini hasta el final
El siete comanda la goleada de Brasil con un tanto y una asistencia. Cunha, con un doblete, se gana el puesto de ‘nueve’. Endrick debuta con nota. Raphinha da el susto.
Ancelotti volvió a su idea original. Al once que todo el mundo esperaba ante Marruecos y que decidió no colocar para sorprender, aunque al final la sorpresa cayera del lado verdeamarelo. Se quedaron en el banquillo Igor Thiago e Ibáñez. Del primero se esperan muchas cosas y el segundo, central por naturaleza, no tuvo el mejor debut. Matheus Cunha y Danilo, respectivamente, ocuparon sus lugares. El del United, incluso, se reivindicó. Aporta frescura al medio y, como el propio Carletto reflexionó en rueda de prensa, “aporta más de enganche que de nueve”. Tenía razón. Eso sí, el cambio colocó al once como el más veterano de Brasil en un Mundial, superando al que ganó la segunda estrella en el 62.
Ancelotti encuentra a su ‘nueve’
Brasil al fin fue Brasil. Arrancó el partido apretando, con una defensa adelantada y con Vinicius y Raphinha como punta de lanza para empezar la presión. El siete pone punto y final al debate del esfuerzo defensivo. Lidera con el ejemplo, como contra Marruecos. Encontró Ancelotti la identidad que tanto negó: una Brasil que se gustaba en ataque, buscando balones entre líneas y carreras a la espalda de la defensa.
REUTERS/Dylan MartinezDylan MartinezAsí llegó el primero, con una recuperación de Bruno Guimarães en zona de tres cuartos y la genialidad posterior; un pase bombeado para dejar a ‘Rapha’ delante de Placide. Lástima que el gol no subiera al marcador por posición antirreglamentaria. Rondaba la Canarinha el gol. Era impensable que el primer tiempo acabara así, en tablas, tras una exhibición de poderío y control. Hasta que Cunha dio el pistoletazo de salida a la goleada. Primero, tras aprovecharse de un error en el despeje de la zaga caribeña. Después, tras un pase en profundidad de Vini a la espalda de la defensa y posterior misil al primer palo.
Brasil estaba soñando despierta. Todo salía a pedir de boca de Carletto. Sin sufrir excesivamente en defensa y con un trío de atacantes que se entendía a la perfección, hasta que la fortuna se cebó con Raphinha. Tuvo que pedir el cambio, entre muecas de rabia y un visible cojeo, para dar entrada a un debutante como Rayan. Su baja será capital para lo que resta de fase de grupos y quién sabe si del torneo. Al filo del descanso, Vini puso la guinda a una primera parte perfecta. Ya son dos sus tantos en este Mundial. Esta Brasil es suya. Lo sabe y todo el mundo se lo reconoce.
Endrick, al fin
REUTERS/Mike SegarMike SegarCon todo el pescado vendido y la piel del oso cazada, Brasil quitó el pie del acelerador. Haití, ya sin nada en juego, decidió sacar a Pierrot, su estrella, para darle descanso y en un intento por dar más control a su centro del campo. Una cosa, sí; la otra, nada de nada. Porque Casemiro y Bruno Guimarães marcaron el ritmo de partido. Rey y heredero en el campo dominaron, para alegría de Carlo. Son su apuesta personal en Estados Unidos y, sin contar lo del debut, parece que está saliendo redonda.
Sin nada en juego y con el liderato en la mano, Ancelotti decidió rotar a su ataque y darle una alegría a la afición con el debut del ‘nuevo Pelé’: Endrick. Su entrada calentó los corazones de los más 68.324 espectadores desplazados hasta el Lincoln Financial Field. Por poco estuvo de poner el cuarto en el luminoso pasada la hora de partido, pero, como con ‘Rapha’ antes, su posición condicionó su primer grito al cielo. El marcador no se volvió a mover. Brasil baila, se divierte y ya es líder de su grupo. Espera ahora Escocia, en Miami, para dar punto y final a esta fase de grupos. El campeón del mundo está aquí.


