Mundial 2026 | Alemania C. Marfil Neuer regresa al futuro
Costa de Marfil calibra el nivel de Alemania. Solo el portero ha pasado alguna vez de los grupos. La goleada frente a Curazao permite soñar a la ‘Mannschaft’.
Eso sí: por mucho que goleara a Curazao y otras grandes no hicieran lo mismo con combinados a priori inferiores como Cabo Verde o la República Democrática del Congo, Curazao sigue siendo Curazao. Los que verdaderamente medirán el nivel de la nueva Alemania de Julian Nagelsmann serán los portentos físicos de Costa de Marfil esta noche en Toronto. El madridista Antonio Rüdiger, de constitución similar, se refirió a los pupilos de Emerse Faé como “locomotoras” por su característico despliegue físico que, arriba, se ve complementado por el talento y la verticalidad de cracks como Yan Diomandé, Amad Diallo, este último autor del gol de la victoria ante Ecuador, y compañía.
Muchos quilates en la esquina africana, precisamente algo de lo que va sobrada la Mannschaft. Wirtz, Musiala y Havertz son futbolistas que vienen de pasar por momentos complicados en sus respectivos clubes y quieren dar un golpe sobre la mesa en este Mundial. Ya se vio en el debut que vienen con ganas de resarcirse, por mucho que aún deban ir subiendo peldaños durante el torneo. Sin embargo, el futbolista que sirve de espejo en esta Alemania es Kimmich, capitán a pesar de la vuelta de Neuer que no ha puesto ninguna pega cuando Nagelsmann le pidió abandonar su amado centro del campo para cubrir el vacío que sigue existiendo en el lateral derecho de Alemania.
Las sensaciones son óptimas tras el festival ante Curazao. Pero todos en el país de la potencia europea son conscientes de que son eso, sensaciones, dado que el verdadero termómetro de esta selección es el duelo contra los marfileños. Para un apartado defensivo liderado por Schlotterbeck, objeto de deseo en el Santiago Bernabéu, que no dejó su portería a cero contra el número 83 del ranking FIFA. De la verdadera capacidad competitiva de una selección que no enlaza dos triunfos mundialistas desde 2014. Y de los reflejos de un Manuel Neuer que, a sus ya 40 años, quiere enseñarles a sus compañeros qué se siente al disputar una eliminatoria en un Mundial. Y, de paso, convertirse en el cuarto portero con dos Copas del Mundo en su palmarés tras Castilho, Gilmar (ambos Brasil) y Guido Masetti (Italia).



