Mundial 2016 | Francia - Senegal / El Mundial de los mosqueteros
Francia debuta ante una férrea Senegal campeona de su continente. Deschamps, a un todo o nada por su trío de delanteros: Mbappé, Dembélé y Olise.
El último servicio de Deschamps antes de dejar paso a la ‘era Zizou’. El secreto peor guardado de la República que se hará realidad tras el 19 de julio, con o sin bordado nuevo en el pecho. De momento, ya han conquistado Nueva York, con guiño del Empire State incluido. Hay bastantes razones para pensar en positivo. La primera, y más importante, el tridente. Es el mejor de Europa y con una gran ventaja sobre el resto: Mbappé, Dembélé y Olise. Tres jugadores capitales, pero que todavía no se entienden ni predicen entre ellos. Cuando lo hagan, que se prepare el mundo.
La explosión de Olise esta temporada pone en jaque el statuo quo dentro de la selección gala. Es un alfa más donde los otros dos ya comenzaban a entenderse. Bendito problema, pero como dice el dicho: “si te sobra un buen jugador, el que sobra es el entrenador en realidad”. Deschamps lo tiene claro, pueden convivir entre ellos, ya sea con Dembélé jugando por detrás de Mbappé, decidido a mejorar su aportación defensiva, o directamente en un tridente con una referencia, el Balón de Oro del PSG.
La semana ha sido larga para Francia. Todavía las dudas y preguntas recaen sobre Saliba. Tocado, volvió a los entrenamientos con el grupo a finales de semana. Es intocable e indiscutible y, tras lo cosechado este curso en el Arsenal, el líder de la zaga. De llegar, formará pareja de baile con Dayot Upamecano. Si no, su sitio lo ocupará Konaté, nuevo y flamante fichaje del Madrid tras acabar contrato con el Liverpool.
En frente, la campeona de África con el título todavía embargado. En el último Mundial de Sané, quieren dar la campanada y ver, por qué, no si el río suena. El relevo del jugador de Al Nassr está en casa: Ibrahim Mbaye. Por edad, aún no está listo para el reto, pero de necesitarlo los Leones de Teranga, está listo para dar un paso al frente



