México - Sudáfrica / México lindo, querido y ganador
Aguirre se desquita y gana el inaugural cuarenta años después de hacerlo como jugador. Sudáfrica no pudo con el ánimo, empuje y buen fútbol de la anfitriona.
Fútbol en su más amplio sentido de la palabra. Así recibió la Ciudad de México el inicio del Mundial en el mítico estadio Azteca. Nada de aficionados de cartón piedra. Pura esencia a deporte, a pasión de verdad y no artificial. La consecuencia: fiesta por todo lo alto en el arranque de una Copa del Mundo llamada a romper con lo hecho hasta ahora por cantidad y calidad de lo que hay repartido por los tres países norteamericanos.
Más adelante, quizás, lleguen los sucesos en otras tierras, pero México tuvo esa capacidad tan suya de sacar todo adelante cuando parecía imposible veinticuatro horas antes. El Azteca no es un estadio moderno, cómodo y de fácil acceso, pero asomarte y ver la inmensidad y el sabor a historia del fútbol, compensa cualquier inconveniente y más si la organización cumple con nota. México lo ha vuelto a hacer. De la nada, apareció el fútbol auténtico y todos tan contentos.
Los agoreros que apuntaban a un inicio caótico de la Copa del Mundo han tenido que callar. Y no hablo por lo sucedido en césped. El caos que se apuntaba se transformó en un llegar al estadio tranquilo, ordenado, al más puro estilo y sabor mexicano. Además, inauguración corta y dinámica, de esas que no dan tiempo a pensar cuánto queda para que acabe.
Si había un protagonista en este arranque del torneo ese era Javier Aguirre. Cuarenta años atrás disputó, vestido de corto y no con traje, el inaugural del Mundial que arrancó en el mismo estadio. No pudo ganar, como tampoco lo había hecho México en las seis veces que ponía de largo el torneo. En esta ocasión, se desquitó con un equipo que salió mandón desde el vestuario y que supo encerrar a Sudáfrica hasta que Quiñones, tras asistencia de Lira, acertó a batir a Williams en el minuto nueve y que ya antes había comprobado que los de verde iban muy en serio a por él, especialmente Jiménez.
El primer remate africano con dirección a la portería, que no entre los tres palos, llegó en el minuto 34 en forma de un cabezazo sin peligro alguno de Rayners. Diez minutos más tarde sí que acertaron entre los tres palos, pero sin alterar el pulso a Rangel.Quiñones, compañero de Nacho en Al Qadsiah, pudo completar el inicio perfecto de Mundial, pero su disparo chocó contra el poste cuando Williams, el mejor sudafricano sobre el césped y con mucha diferencia, había comprobado como la pelota parecía tener como destino final la red de su portería.
Al descanso, los de Aguirre se marcharon con mal sabor de boca pese al uno cero a favor. Vieron de cerca el segundo gol con el tiro de Quiñones, pero más todavía cuando Alvarado pecó de egoísta y no quiso mirar a Jiménez, cuando era el camino más sencillo para sumar tres puntos.
Como no podía ser de otra manera, la segunda parte arrancó de la misma manera e incluso con Fidalgo cerca de cerrar el partido a los pocos segundos, para instantes después ser Quiñones el que quiso hacer historia en el Azteca marcando desde cuarenta metros, pero ahí estaba Williams para impedirlo. Y si había alguna duda, la expulsión del ‘portugués’ Sithole dejó claro que su equipo no tenía nada que hacer. Por si acaso, luego se sumó una segunda, esta para Zwane.
Quizás Aguirre y los suyos no lleguen muy lejos, pero lo que sí han demostrado es que el ambiente no les impresiona, que trabajan como equipo y lo celebran como equipo, justo lo que quería el entrenador. Fidalgo (canterano del Real Madrid y actual jugador del Betis), Lira y Gutiérrez se bastaron para dominar el partido hasta con cierta tranquilidad, algo que Jiménez certificó en el 67 con un perfecto cabezazo.
Al margen de la superioridad del anfitrión, el partido dejó algún que otro detalle. El más significativo que el árbitro estuvo contundente en aquello de no permitir los bloqueos en el juego a balón parado, que cada día se ha puesto más de moda, con Mikel Arteta y su Arsenal a la cabeza. Además de la rápida y buena utilización del VAR, con explicaciones en directo incluidas. Tampoco dudó en la expulsión final de César Montes, el único lunar de una México que convenció en su estreno.
En cifras
-
60.5% Posesión
México dominó el balón con más del 60% de posesión frente al 39.5% de Sudáfrica.
-
1.41 xG
El equipo mexicano generó mucho más peligro, con un xG de 1.41 frente al 0.07 del rival.
-
16 remates
México firmó 16 disparos totales, muy por encima de los 3 de Sudáfrica.
-
520 pases
El conjunto mexicano completó 520 pases, controlando el ritmo del partido.
-
89.8% precisión de pase
México destacó por su fiabilidad en circulación, con casi un 90% de acierto en sus pases.



