Messi, leyenda de leyendas
Messi supera con su doblete a Klose como máximo anotador en Mundiales y le permite ganar a Argentina un partido de pierna dura ante Austria. Antes falló un penalti.
Quizá venga Mbappé por detrás y algún día lo supere, pero la gloria que permanecerá entre su hazaña en Dallas y el primero que le alcance es ya un premio para este coloso de 38 años, leyenda entre leyendas, mito entre mitos. No fue Jordi Alba, fue Mac Allister. No fue con el Barça, fue con Argentina. No fue en el Camp Nou, fue en EE UU. Pero Messi sí fue Messi, eso no falla, para marcar el primer tanto con el que entró de lleno en la historia, el que hizo siempre en su carrera y también repitió para acceder al Olimpo: apertura de juego al lateral, centro hacia el vértice del área y remate de Messi viniendo desde atrás y aprovechando la dirección de procedencia para acolcharla hacia ese mismo lado. Historia del fútbol. Historia con la que superar a Klose. Su sexto partido consecutivo marcando en Mundiales.
La grada se vino abajo. Entre los más de 60.000 argentinos -o infiltrados de Argentina- estalló la alegría de haber visto a Messi en un día que se recordará para siempre. Ha conseguido Leo mucho más que ser un jugador inolvidable; ha conseguido que la afición sienta lo que él siente, empuje hacia dónde el empuja y disfrute de lo que él disfruta. También lo contrario. Por eso su penalti fallado antes de toda la fiesta se sintió como una puñalada en el ambiente. Penalti polémico de Posch sobre Lautaro, penalti mal ejecutado por el 10. No merecía un gol histórico llegar en esas extrañas circunstancias.
Reacción
Austria no entregó su piel, además, lo que resalta la personalidad que tuvieron Messi y Argentina. Alaba salvó un par de goles cantados y la pierna dura de los centrocampistas austriacos invitaba a un duelo que solo un genio puede amansar. Superados los creadores de juego argentinos, Messi hizo de ellos y de él mismo. Costarán más de 100 millones Enzo y Mac Allister, pero cuando tienen cerca a Leo se convierten en escuderos de quien de verdad sabe cómo se juega a esto.
La libertad con la que Messi planeó cada vez que tuvo la pelota fue apaciguando los ánimos de Austria, aunque nunca se entregaron del todo. Estuvo a punto de anotar otro tanto en una acción que despejó con la yema de los dedos Schlager. Hizo cambios Scaloni. Habrá que ver si el Cuti Romero está tan lesionado como pareció al salir y también qué grado de problemas le puede dar Julián Alvarez a Lautaro para pelearle el puesto en el once.
De lo que no hay dudas es de Messi. Como si el tiempo no pasara por él, como si no hubiera sido hace 20 años cuando comenzó a disputar Mundiales sino que este fuera el primero, sobrevoló el área contraria con la frescura de un juvenil. Regaló una asistencia en un córner a Nico González que pudo ser la sentencia, pero se reservó la guinda para el final con su doblete, el gol que cerró el partido y le pone con 18 en la tabla histórica, un contragolpe que él dirigió y culminó. Otro día histórico, uno que ya le mete para siempre en los libros del Mundial, por si hubiera dudas, por si algún incrédulo aún dudaba de que estamos ante la leyenda de todas las leyendas.



