Marruecos 4 - Haití 2 / Marruecos tiene nueva joya
Gessime Yassine cerró la remontada de los Leones del Atlas con épica. El ‘cachorro’ de Ouahbi se da a conocer al mundo. Apunta alto.
Con el liderato en juego, Marruecos necesitaba ganar bien, golear y esperar los acontecimientos en Florida. Orejas pendientes a la radio, al móvil o cualquier dispositivo disponible para conocer el resultado entre Escocia y Brasil. Ser primero no solo significaba tener un camino más asequible en la siguiente fase, también una logística mejor. El segundo de grupo no solo enfrenta a un ‘coco’ como Países Bajos, presumiblemente y si nada se tuerce, en dieciseisavos, sino que para más inri cruza la frontera, hasta Monterrey (México), con todo lo que ello implica.
Ouahbi no se dejó nada, ni un as bajo el brazo. Para golear, aunque fuera a la selección 79 del ranking FIFA -subirá tras su gran torneo-, necesitaba a todos sus magníficos enchufados. Retomar la relación entre los ‘hispanos’ Brahim y Saibari. Malagueño y egarense son la pareja de moda en el torneo norteamericano. Magia y gol a partes iguales y qué mejor de seguir sorprendiendo que haciéndose con el liderato in extremis.
Dichosa Haití
Muy bonita la idea y nefasta su ejecución. No se había cumplido el diez en el luminoso cuando Joseph, de espuela y con ayuda de Bono, dio la sorpresa en Atlanta. Se quedaron fríos los Leones del Atlas. Ouahbi, desde la banda, miraba incrédulo el luminoso. No se terminaba de creer el resultado. Absorto e inamovible hasta que reaccionó, y con él los gritos e indicaciones. Marruecos subió el nivel y los caribeños se encerraron atrás. A donde no llegó la zaga, lo hizo Plaside. Se hizo gigante. A la media evitó el empate tras llevarse el mano a mano con Achraf, primero, y El Kaabi, en el rechace.
IMAGN IMAGES via Reuters/Brett DavisBRETT DAVISLa pausa de hidratación sirvió para rehacer el partido. Los de rojo, más calmados y conscientes que el objetivo se escapaba de entre los dedos. A minutos del descanso llegó la apoteosis. Achraf empató tras un error de portero, que demostró ser humano, para el golazo Isidor apenas dos minutos después. En Miami esperaban alienígenas, pero estos ya estaban en Atlanta. Desde 30 metros, sin angulo, se sacó un latigazo que hizo temblar el mundo. Si no es el gol de la jornada y del torneo, poco le falta. Al filo del descanso y cuando los caribeños se daban por vencedores, Saibari volvió a poner las tablas. De poco importaba, Haití dio el puñetazo al mundo que tanto buscaba.
Burbuja
Todo lo que sube baja y todo lo que se hincha explota. A Haití le duró un suspiro aguantar la remachada. El empate sabía a victoria de tres puntos tras realizar un torneo brillante para la mejor generación de su historia. Pero Marruecos es Marruecos y, cuando tiene hambre, es peligrosa. Ni cumplida la hora de partido Saibari amagó con el tercero. Se tiró con todo abajo a un centro a media altura de Acharaf. No llegó. El goleador de Ouahbi, el que compite a Vini, Mbappé y Haaland, lo intentó de todas las maneras posibles. De cabeza, desde media distancia y desde la frontal.
IMAGN IMAGES via Reuters/Jordan GodfreeJORDAN GODFREESalió aplaudido por los suyos. El Mundial le ha puesto en el ojo del mundo, el gran escaparate para un talento bruto que tiene gol. Mucho. Qué fichaje ha hecho el Bayern. Fue su sustituto, Rahimi, quien materializa la remontada y goleada. Primero, con el tanto del tercero, a pase de Chadi Riad tras robar en el área. Después, al filo del pitido final para ponerle en bandeja de plata el cuarto a Gessime Yassine, otra de las perlitas ‘robadas’ a Francia por la federación. Robó sobre la línea de fondo y en un ‘toma, métela tú’ le regaló la asistencia a la perla del Strasbourg. En el descuento, con todo el pescado vendido, Bono realizó la parada del torneo tras sacarse con una palomita el disparo de Duckens Nazon.
Final apoteósico, pero que de poco sirvió para pelear por el liderato. Los de Ouahbi deberán hacer las maletas para ir de viaje por el continente. Esperan en Monterrey al líder del grupo F. No será fácil, pero darán guerra. El verdadero Mundial empieza ahora para los africanos. Haití se despide con la seguridad de haberlo dado todo. Con la cabeza alta. Dejan el listón por las nubes cuando nadie apostaba por ellos y confirman al mundo que, en la pobreza, el talento también prospera.


