Los mejores mediocampistas del mundo son los argentinos
A partir de la calidad de sus intérpretes, la Selección es capaz de controlar el juego, algo que la gran mayoría de las potencias no puede hacer.
La Selección Argentina sostiene la ferocidad, la presencia y el valor para recuperar la pelota lo más rápido que pueda para empezar a jugar. Y cuando la consigue, tiene futbolistas de mucha técnica, que se mueven permanentemente, que buscan asociarse. Es un fútbol muy asociativo y los mejores mediocampistas de la Copa del Mundo son los argentinos.
A diferencia de Francia, que tiene un abanico de atacantes magnífico, o hasta Brasil, que tiene extremos notables y en grandes alturas del fútbol de hoy, nadie tiene el poder, las variantes y la riqueza del mediocampo de Scaloni. Tal vez España tenga un fútbol de control parecido al de la Argentina con medios de élite. Pero a pesar de tener más nombre o más relevancia individual los españoles, conceptualmente el módulo de mediocampistas de la Argentina, con De Paul, Alexis Mac Allister, Enzo Fernández y Thiago Almada, y si se suman las opciones de Nico Paz y hasta de Valentín Barco, que es un irreverente, más Paredes y Palacios -organizadores desde el centro del campo-, ofrece una variedad, un catálogo de mediocampistas que es -a priori- el más rico de toda la competición.
Es un fútbol, el del mundo, que vive hoy de transiciones. Francia ha sido campeón en Rusia 2018 de ese modo, la Argentina tomó nota de que debía jugar de otro modo y llegó a ser campeón del mundo. Desde allí, ya más suelto, ya sin tantas mochilas, empezó a tener un juego asociativo que en el movimiento de la pelota, con mucha vibración, con mucho ritmo, le ha permitido ser un equipo que controla el juego, un equipo dominador, y no todos los equipos pueden jactarse de eso en la previa de un Mundial. Ni siquiera Francia, al que le cuesta recuperar la pelota pese a su poder de fuego, logra jugar un fútbol de iniciativa. Ni Inglaterra, ni Alemania, ni Brasil, otras grandes potencias del mundo, controlan el juego. Sólo España y Argentina, y el resto juega el golpe por golpe y, por supuesto, prioriza atacar con la velocidad y la astucia de sus delanteros.
Argentina tiene un poder central en su mediocampo, muy diferente a las que se plantea en el resto del mundo. Sobre todo por ese motivo, la Argentina va a ser protagonista de esta Copa del Mundo. Será un equipo de largas posesiones que va a manejar la pelota, que va a tener claridad para dominar los partidos y que ahí dependerá, por supuesto, de dónde se produce la ruptura: si es por Messi, puede ser por Julián o por Lautaro. Ahora, que no les quepa ninguna duda: este equipo de Scaloni está en condiciones de asegurar el control del juego.


