Las protestas anti inmigración se extendieron por el Reino Unido tras un apuñalamiento en Belfast
La convocatoria se produjo después de que un solicitante de asilo sudanés apuñalara a un hombre de unos 40 años en Irlanda del Norte, en un hecho que la policía calificó como incidente crítico
Infobae
Manifestantes anti inmigración salieron a las calles en varias ciudades del Reino Unido el martes, tras el apuñalamiento de un hombre por un ciudadano sudanés que pedía asilo en el país, ocurrido en Belfast, Irlanda del Norte.
El ataque ocurrió alrededor de las 22:30 del lunes frente a un bloque de apartamentos en el norte de la ciudad. Un hombre de unos 40 años, cuya identidad no fue revelada, quedó con heridas graves en los ojos, cortes profundos en la cara y la espalda tras ser atacado con un cuchillo de cocina en plena calle. La policía declaró el hecho "incidente crítico" y descartó vínculos con el terrorismo.
Varias personas que pasaban por el lugar se lanzaron a detener al agresor antes de que llegara la policía. Una de ellas, identificada localmente como Maitiu Mag Tighearnan, lo golpeó repetidamente con un palo de hurling. Los mandos del Servicio de Policía de Irlanda del Norte (PSNI) les atribuyeron haber salvado la vida de la víctima.
Un ciudadano sudanés de 30 años fue detenido y acusado de intento de asesinato, posesión ilegal de arma blanca y amenazas de muerte. Comparecerá ante el Tribunal de Magistrados de Belfast el miércoles.
Cientos de manifestantes recorrieron Belfast el martes. Jóvenes enmascarados con sudaderas negras incendiaron un autobús en el este de la ciudad, prendieron fuego a coches y contenedores de basura en otros puntos. La policía respondió desplegando vehículos blindados.
El Centro Islámico canceló las oraciones vespertinas tras recibir advertencias policiales de que las próximas 24 horas serían decisivas. “Les pedimos a nuestros feligreses que regresen a casa, que no salgan, que cuiden a sus hijos, que no difundan rumores y que sigan las indicaciones de las autoridades”, declaró Ameer Ibrahim, gerente de proyecto del centro.
Las movilizaciones se extendieron a otras ciudades. En Londres, decenas de personas bloquearon la Plaza del Parlamento. En Southampton, otros se apostaron frente a un hotel que había alojado a solicitantes de asilo, con pancartas que rezaban: “La inmigración ilegal está destruyendo nuestra civilización”.
El registro del ataque, difundido desde la noche anterior, fue el principal detonante de las convocatorias. Elon Musk, dueño de X, publicó una lista de posibles zonas de movilización en el país y escribió: “¡Solo protestando REPETIDAMENTE y CON FUERZA lograremos algún cambio!”. Stephen Yaxley-Lennon, conocido como Tommy Robinson, también lo compartió esa misma noche y llamó a salir a las calles en Londres y otras ciudades.
Nigel Farage, líder de Reform UK, exigió que las autoridades revelaran de inmediato la identidad y la situación migratoria del acusado.
El primer ministro británico, Keir Starmer, calificó el ataque de “repugnante” y declaró que no toleraba “escenas de violencia tan abominables como esta en nuestras calles”. La primera ministra de Irlanda del Norte, Michelle O’Neill, instó a la ciudadanía a no dejarse influenciar por las redes sociales: “Para todas esas personas que están avivando las tensiones, no nos representan”.
El sospechoso residía en el Reino Unido con un visado de cinco años concedido en septiembre de 2023, tras haber viajado desde París a Dublín y luego a Belfast. Jon Boutcher, jefe de policía del PSNI, confirmó que no figuraba en ninguna base de datos de seguridad nacional.
El episodio se enmarca en una serie de tensiones recientes. La semana anterior, la condena de Vickrum Digwa por el asesinato de Henry Nowak en Southampton —sentenciado a cadena perpetua con un mínimo de 21 años— había derivado en enfrentamientos, con manifestantes atacando a agentes con sillas y piedras. Activistas y el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, vincularon el caso a la política migratoria, aunque tanto víctima como agresor eran ciudadanos británicos.
Irlanda del Norte ya había registrado disturbios antiinmigrantes el año anterior, desatados por una presunta agresión sexual.


