La FIFA no quiere que se pierda más tiempo
Las nuevas reglas que regirán en el Mundial buscan evitar las demoras. Cuáles son las flamantes normas y cómo se aplican.
Habitualmente la comunidad futbolística mundial acepta los cambios. De hecho, la obligación de frenar el tiempo exagerado que hacían los arqueros llevó a la IFAB hace 26 años a poner la regla de los seis segundos, algo que aumentó a los ocho segundos el año pasado. Del tiro libre indirecto para el equipo rival cuando el arquero superase los seis segundos a un tiro de esquina cuando llegaron los ocho segundos, está claro que el objetivo de la norma se ha cumplido bastante bien.
Ha sido un avance fundamental el prohibir el toque atrás para que el arquero pueda tomar el balón con las manos y salir a pasear, con lentitud, por el área. Ya no existe esa posibilidad. Como siempre hay cuerpos técnicos ingeniosos para buscarle la vuelta a estos adelantos, la FIFA vuelve a insistir con modificar varias normas y presionar más contra la pérdida de tiempo.
Ahora ha puesto el foco en la demora del resto de los jugadores. Está muy bueno que se hayan fijado en las simulaciones de una infracción, en la exageración por una falta, en la que muchos jugadores ruedan por el campo de juego como si estuvieran en la ladera de una montaña empinada.
El futbolista que recibió la falta o el golpe, deberá dejar la cancha si el médico ingresó al terreno. Luego de eso, tendrá que esperar un minuto para volver a ingresar. Algo ya vimos en el amistoso que jugaron Japón e Islandia y que, para ejemplo concreto, significó la salida de un futbolista del país europeo y el gol japonés en ese mismo momento.
Será importante el límite de diez segundos que tendrá cualquier futbolista para abandonar la cancha cuando se realice un cambio. Es decir, cuando el asistente señale con el cartel indicador la acción del reemplazo de jugadores. Si tardase más tiempo, deberá esperar para entrar a la siguiente interrupción.
También hubo modificación en el bendito/maldito VAR. El árbitro tendrá la chance de buscarlo para verificar si debe o no aplicar una segunda tarjeta amarilla al mismo jugador o para observar la epidemia de agarrones, forcejeos, empujones y manotazos que suceden mundialmente cuando se ejecuta un tiro de esquina.
Por lo que parece, pronto la International Board intervendrá en la manera especial que tienen muchos futbolistas de usar un insulto o palabras soeces tapándose la boca porque conocen de memoria la facilidad que tienen las cámaras para captarlos y no quedar expuestos. Todavía no hay decisión sobre este ítem, pero hay demasiados antecedentes que merecen ser tomados en cuenta.
En definitiva, buenas ideas que intentarán aplicarse para sumarle tiempo de juego a cada partido, al margen de las tácticas de cada equipo. La Argentina, puntualmente, tiene mucho menos porcentaje de tiempo jugado si se la compara en su torneo principal con otros campeonatos, europeos y sudamericanos. Será momento de cumplir para evitar el papelón, pero también para entender que los vivos, alguna vez, podrán ser sancionados por sus trapisondas que, aunque a veces sean menores, alteran el juego y a muchos hinchas.
