La economía de Rusia enfrenta un daño irreversible por la invasión a Ucrania: “Se está canibalizando a sí misma”
Mark Galeotti, uno de los mayores expertos mundiales sobre el país, advirtió que el régimen de Putin desvía recursos esenciales para sostener su maquinaria bélica
Infobae
La economía de Rusia ha entrado en un proceso irreversible de auto-desgaste sistémico en el que el Estado destruye sus propias bases productivas para mantener la maquinaria bélica en Ucrania, advirtió el destacado analista internacional Mark Galeotti. Según el experto en seguridad, el daño estructural acumulado es de tal gravedad que la recuperación del país “va a tomar mucho, mucho tiempo después de la guerra”.
Aunque analistas del mercado internacional debaten la resistencia macroeconómica de Moscú, Galeotti fue categórico ante las preguntas del entrevistador al señalar que, si bien el régimen autoritario aún cuenta con recursos circulando en el sistema y posee la capacidad de regular la velocidad de su propio declive, el deterioro subyace de forma severa y no hay forma de eludir el impacto a largo plazo.
Una de las tesis centrales expuestas por el analista británico es que la aparente estabilidad fiscal de Rusia se sostiene de manera artificial mediante la transferencia directa del costo de la guerra a la población civil. Al carecer de acceso a préstamos en los mercados financieros internacionales debido a las sanciones occidentales, el Kremlin recurre al desvío de fondos domésticos. “Los regímenes autoritarios, después de todo, pueden desviar recursos hacia donde sea necesario. Así que, en esencia, pueden hacer que la gente común pague el precio de la guerra”, sentenció.
Esta asfixia económica ya se traduce en indicadores alarmantes para el consumo doméstico. Galeotti subrayó en el programa que el deterioro de la calidad de vida es una realidad palpable que la propaganda oficial no puede ocultar: actualmente, el 40 por ciento del presupuesto de la persona promedio en Rusia se destina exclusivamente a la comida.
“La gente se está dando cuenta. No hay forma de eludir ese hecho”, recalcó.
Un espejismo insostenible bajo un estado policial
El experto desmontó la narrativa de reactivación económica que el Kremlin ha promovido, aclarando que la aparente bonanza de los años 2023 y 2024 fue un fenómeno ficticio. De acuerdo con Galeotti, la calidad de vida de la población mejoró de “manera artificial debido a los altos niveles de gasto en defensa”, una inyección de capital que dio más liquidez temporal a los hogares pero que no representa un crecimiento genuino ni sostenible para el país.
Respecto a la falta de movilizaciones sociales ante esta crisis, el analista recordó en su diálogo con Kurzin que Rusia opera bajo el yugo de un “estado policial brutal” potenciado por el contexto bélico, lo que vuelve extremadamente peligroso cualquier intento de protesta ciudadana.
Galeotti concluyó que, pese a que las encuestas muestran de forma consistente que una mayoría sustancial de los rusos preferiría entablar negociaciones para frenar el conflicto, la sociedad permanece inmóvil, atrapada en un optimismo forzado. El Kremlin, bajo su óptica, está ejecutando una apuesta psicológica y política arriesgada: aguantar el colapso interno asumiendo que la guerra no durará para siempre.


