La dinamita del Mundial

El hat-trick de Dembélé coloca a los ‘Cuatro Fantásticos’ de Francia como el más peligroso de todo el Mundial. Mbappé, Olise y Ousmane avisan al mundo

Eduardo Burgos Rodríguez
As
No hay otro equipo en el mundo como Francia. Meten miedo y van volando a otra final del Mundial, la tercera consecutiva desde que ganaran en Rusia 2018. Didier Deschamps ha conseguido lo imposible, que Kylian Mbappé, Michael Olise y Ousmane Dembélé se entiendan en el campo. Es el mejor ataque del torneo. El más enchufado y el que más peligro crea entre el resto de participantes. Un terror azul que apunta a lo más alto.

Les apodan el ‘Big Three’ y no por nada. Son ya ocho goles los que han producido de los 10 que ha marcado Francia en la fase de grupos. Se buscan, se complementan y tienen su espacio en el ataque. No compiten entre ellos, son un equipo hecho en la gran favorita para, como mínimo, llegar a la final del próximo 19 de julio.

La bestia, el mago y la estrella

El partido contra Noruega era el más esperado por todos, pero el Haaland contra Mbappé se acabó convirtiendo en el show de Dembélé. Media hora le bastó para finiquitar el partido con un hat-trick, el segundo más rápido de la historia de los Mundiales, solo por detrás del austriaco Erich Probst contra Checoslovaquia en 1954 (24 minutos). Escorado a la banda porque el delantero es ‘Kiki’, le costó ser el mismo jugador que en el PSG. El mundo dudó; él, no. Nunca lo hizo. Son cuatro los goles y una asistencia con las que se despide de esta primera fase, solo superado por Mbappé, con una asistencia más en su casillero.

El de Bondy, acostumbrado a marcar, no tuvo su partido más sobresaliente -quizá porque tiene malacostumbrado al mundo-, pero aún así se despidió con un doblete de asistencias. Puede que se haya alejado de la carrera por la Bota de Oro y de ser el máximo goleador de la historia de la competición, pero tiene tiempo para ponerse al día. Según SofaScore, tiene un promedio de tantos de 2.28 por partido y convierte el 25% de sus tiros realizados, el más alto de entre todos los atacantes de la competición.

Pero los goles no llegan sin un gran pasador y ahí Michale Olise es donde da la talla. Fue el máximo creador de juego de la temporada en Europa y en Francia va camino de lo mismo. Son cuatro sus asistencias en el torneo, el líder en esta tabla. Por el centro ha encontrado su acomodo perfecto. El juego de Francia fluye por sus piernas y, por ende, el peligro. Con Mbappé dibuja la jugada que mejor define a esta Francia: pase filtrado a la espalda de la zaga para aprovechar la velocidad punta del diez. Senegal e Irak lo sufrieron y ahora Suecia deberá buscar la manera de evitarles.

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