Irak 1- Noruega 4 / ¡Bienvenido, Cyborg!
Noruega venció a Irak en la primera jornada del Mundial con un doblete de Haaland. Al delantero no le pesó su estreno en la competición.
Irak sorprendió con su planteamiento inicial ante los nórdicos. Presión alta y defensa en bloque que hizo que el primer tramo del partido fuera del lado árabe. La agresividad de las selección de Graham Arnold se hizo notar, e incluso a través de su capitán, el grandísimo Aymen Hussein, amenazó la portería de un Nyland que no quiso mostrar inseguridad ante la incomodidad del resto de sus compañeros sobre el terreno de juego.
Cualquier duda del equipo de Stale Solbakken se disipó cuando Haaland hizo acto de presencia. El delantero del Manchester City puso el primer gol del partido con una jugada en la que, como es habitual en Inglaterra, llegó al segundo palo para rematar delante de la línea de gol. Abrió su casillero en la Copa del Mundo e hizo que Noruega volviera a celebrar un tanto en esta competición tras 28 años de sequía.
Con un Nusa que revolucionó las cosas con su desequilibrio cuando el combinado escandinavo encontró las bandas, Hussein silenció la grada nórdica con un cabezazo prodigioso. El capitán de los leones de Mesopotamia, máximo referente del país, se elevó ante las torres noruegas para rematar un centro al área que acabó dentro de la portería europea. Un gol que zarandeó cualquier plan rival, y que demostró que el enfrentamiento podía ser una cosa de los mejores delanteros de cada selección.
Pero la adversidad no percibió la voracidad de Haaland. El delantero de Noruega, esta vez no como Cyborg sino como una bestia desatada, marcó el segundo gol de su país antes del descanso. Un tanto en el que aprovechó un error contrario para dejar las cosas de cara en la primera jornada mundialista.
Irak siguió mostrando el mismo ímpetu para revertir la situación. Un gol en contra, como diferencia, no pareció suficiente para los de Graham Arnold para ser una de las sorpresas de este Mundial. Pero la energía mermó con el paso de los minutos y la tranquilidad de Noruega se acrecentó con los dos tantos de su máximo goleador.
Ostigard, que entró desde el banquillo, despedazó cualquier esperanza rival. Después de algún que otro aviso en el balón parado, Noruega hizo notar sus centímetros de más por alto y marcó un gol de cabeza que allanó la victoria. Poniendo el broche de oro antes del pitido final del árbitro, con otro saque de esquina en el que Noruega encontró su cuarto gol -que Irak se marcó en propia-. Poniendo un punto final soñado a este estreno.


