F1 (Austria) | Clasificación Russell aprovecha el ‘favor’ de Verstappen
Pole del británico pese a una bandera amarilla por el accidente del holandés en su último intento de Q3. Antonelli, afectado, es cuarto tras los Ferrari. Sainz y Alonso caen en la Q1.
Porque la clasificación empezó siendo un calco de lo que dejaron unos entrenamientos que no engañaban. Antonelli clavó el tiempo que le hizo liderar la Q1 a la primera (1:07.083), Norris y Hamilton se quedaron a dos décimas sin malgastar juegos, Russell necesitó de dos intentos “deslizando las cuatro ruedas” para estar a 0.4 de su compañero y Lawson se coló cuarto como mejor coche con motor Red Bull. A Verstappen, sexto, le valió con su primera vuelta pese a tener “mucho subviraje a alta velocidad”.
En la segunda tanda, Russell tampoco pudo pegarse a Antonelli. Es más, el británico se pasó de frenada en su primera vuelta. “Solo conduce”, le decía Toto Wolff por la radio para que no perdiese la concentración. No le costó arreglarlo, pero a 0.2 del italiano y con ambos McLaren entre medias y sin necesidad de un segundo intento. Tampoco lo quiso Verstappen, pero a Red Bull le entró un sudor frío cuando bajó al 10º y Gasly estuvo a punto de dejarle sin Q3. 40 milésimas le salvaron. Alpine, Audi y Haas fueron los eliminados de la Q2, con los RB avanzando junto a los grandes.
A esa Q3 no podía llegar más lanzando un Antonelli que se postulaba imbatible, pero no se podía confiar… En el primer ataque al crono, el líder marcaba el mejor tiempo del fin de semana (1:06.414), pero esta vez sí Russell le seguía muy de cerca (a 0.043)… y también Verstappen (a 0.061). Los demás se quedaban por encima de 0.2 y Hamilton sin tiempo por un error. Pero luego lo enmendó. Lewis superaba a Antonelli por 6 milésimas, luego era Leclerc el que se le situaba delante por 59 y un Verstappen que venía lanzado provocó la bandera amarilla que dejó ese final de incertidumbre.
Sainz se une a Alonso en Q1
Antes incluso de que empezasen a rodar los coches en Spielberg ya se podía anticipar que la película de Aston Martin iba a ser de terror ante la falta de prestaciones, pero la de Williams, con la misma carencia de evoluciones, era más de suspense. Los libres les hacían claros candidatos a ambos a caer en la Q1 y así fue, pero Sainz (17º) se quedó a 21 milésimas de alcanzar la Q2. Sin el contravolante de la Q1, habría logrado superar a Ocon. Enorme mérito del madrileño con un FW48 que le empieza a atar las manos. De su primer intento al tercero bajó un segundo y dejó a Albon a 0.3.
Por su parte, los Aston no pudieron abandonar el farolillo rojo al que le han condenado las mejoras de Cadillac. Alonso batió a Stroll por 0.4 para evitar cerrar la parrilla y dejó un mensaje de ánimo por la radio: “Una buena vuelta. No estamos donde queríamos, pero no demasiado lejos, nos estamos acercando”. Bottas la alejó a nueve décimas y Pérez, a un segundo. Cierto que menos de lo que se había visto en los entrenamientos, pero tanto como que se han quedado más rezagados que nadie. Vendrán tiempos mejores para ambos españoles, peores ya es difícil.



