El presidente de Serbia, Aleksandar Vucic, anunció que renunciará en unas semanas en medio de la creciente crisis
Este país atraviesa una etapa de fuerte tensión política y social, marcada por manifestaciones estudiantiles que ganaron fuerza en las calles de distintas ciudades
InfobaeEl presidente de Serbia, Aleksandar Vucic, comunicó durante un acto frente al Parlamento en Belgrado que decidió dejar su cargo en unas pocas semanas, en medio de un escenario marcado por protestas estudiantiles y la convocatoria de elecciones presidenciales y parlamentarias anticipadas.
“Gracias a los socios de coalición que han estado con nosotros. Gracias por estar con nosotros y construir Serbia. Seré presidente durante unas semanas más y después dimitiré. Esta es la última vez que me dirigiré a tanta gente como presidente”, dijo.
Los manifestantes, junto a organizaciones opositoras y de derechos humanos, atribuyeron el siniestro a fallas estructurales en proyectos de infraestructura y a la corrupción dentro del Ejecutivo. También sumaron denuncias de represión política, vínculos con el crimen organizado y limitaciones a la libertad de prensa.
En los días previos al anuncio, los estudiantes organizaron actos conmemorativos en Novi Sad y exigieron la convocatoria de elecciones generales, al señalar el incidente como símbolo de un deterioro institucional más amplio. Está prevista una nueva manifestación estudiantil en Kraljevo, en el sureste del país, lo que refleja la continuidad de la presión social.
Vucic, en el poder desde 2012, expresó que no buscará la reelección, aunque insinuó su intención de seguir participando en la vida política, con la posibilidad de aspirar al cargo de primer ministro. Además, propuso que la próxima candidatura oficialista adopte el nombre de Serbia Unida, con el objetivo de fortalecer la unidad nacional y enfrentar los desafíos electorales desde una nueva plataforma.
El presidente recordó los inicios de su gestión, cuando Serbia afrontaba una tasa de desempleo superior al 25%, dificultades para sostener el sistema previsional y una moneda debilitada.
“Hoy Serbia es el país que más crece de la región y de los que más crecen de Europa. Hemos mantenido la paz en las condiciones más difíciles, la libertad y la independencia de nuestro país. Cuando estamos unidos podemos hacer cualquier cosa”, agregó.

A pesar de los logros señalados por el mandatario, la oposición y sectores sociales lo responsabilizaron por la persistencia de prácticas autoritarias, la falta de transparencia en la administración pública y el deterioro de las condiciones democráticas.
Líderes estudiantiles, como Savo Manojlovic, interpretaron la renuncia y el llamado a elecciones anticipadas como un intento de evitar una caída ante la fuerza del movimiento opositor, que ganó respaldo en sectores tradicionalmente afines al oficialismo.
Serbia, país candidato a la Unión Europea, enfrenta obligaciones para avanzar en el proceso de adhesión, entre ellas el fortalecimiento del Estado de derecho, la garantía de elecciones libres y la lucha contra la corrupción y el crimen organizado.
Bruselas también observa de cerca la postura de Belgrado respecto a las sanciones internacionales impuestas a Rusia tras la invasión de Ucrania, al considerar que la alineación con la política exterior europea es un requisito fundamental para avanzar en las negociaciones.
El calendario concreto de la dimisión de Vucic y la fecha de disolución del Parlamento aún no se definieron, pero el anuncio generó expectativas sobre el futuro político inmediato de Serbia. El oficialismo, encabezado por el Partido Progresista Serbio, se prepara para una contienda electoral en un escenario en el que el descontento social y la movilización opositora adquirieron una magnitud inédita en los últimos años.


