El Parlamento suizo aprueba el plan para permitir nuevas centrales nucleares
La decisión parlamentaria revierte el veto vigente desde 2018 y abre el camino a un referéndum en el que los votantes tendrán la última palabra
El Parlamento suizo aprobó este jueves un plan gubernamental para construir nuevas centrales nucleares, revocando la prohibición vigente desde 2018 y allanando el camino para que la propuesta del ejecutivo siga adelante.
La medida no implica la construcción inmediata de ninguna instalación, ya que actualmente no existen planes concretos para poner en marcha nuevas plantas en el país. Ambas cámaras establecieron además que toda autorización futura estará condicionada a que la financiación esté garantizada de antemano.

El ministro de Energía, Albert Rösti, defendió durante los debates parlamentarios que la opción nuclear debe mantenerse abierta para garantizar el suministro energético del país a largo plazo.
El Partido Verde, principal fuerza opositora a la medida, anunció en un comunicado que una amplia coalición lanzará un referéndum para revertir la decisión parlamentaria, con la recolección de firmas prevista para comenzar este mismo mes.
La presidenta de la agrupación, Lisa Mazzone, afirmó que esta decisión “sabotea el rápido desarrollo de las energías renovables, la protección del clima y nuestra soberanía energética”.
Bajo el sistema de democracia directa suizo, convocar un referéndum exige reunir 50.000 firmas válidas en un plazo de 100 días desde la publicación de la nueva ley. De lograrlo, la decisión final quedaría en manos de los votantes.
La norma que el Parlamento acaba de revocar tiene su origen en el accidente nuclear de Fukushima, Japón, en 2011, desencadenado por un tsunami. Ese hecho impulsó un proceso político que culminó en el referéndum de 2017, cuando la ciudadanía suiza aprobó la eliminación gradual de la energía nuclear y prohibió la construcción de nuevas plantas. La ley quedó formalmente vigente en 2018.
Suiza opera hoy cuatro reactores, todos construidos en el siglo XX y habilitados para continuar mientras cumplan los requisitos de seguridad. Beznau 1, en funcionamiento desde 1969, es el reactor nuclear activo más antiguo de Europa y cerrará en 2033; Beznau 2, conectado a la red en 1971, lo hará un año antes, en 2032. Gösgen y Leibstadt entraron en operación en 1979 y 1984, respectivamente.


