El Mundial se ‘juega’ en la pizarra
La estrategia y el balón parado también son determinantes en el Mundial gracias a especialistas como Austin MacPhee, eminencia de Aston Villa y Portugal.
Jugadores de Uzbekistán y Portugal antes de un saque de esquina.Annegret HilseAunque el porcentaje de goles anotados a balón parado decayó en Qatar 2022 (por debajo del 30%) con respecto al histórico 43% de Rusia 2018, como destacaba FIFA meses atrás, el hecho de que, de cara a la presente Copa del Mundo, haya cada vez más combinados nacionales que apuesten por especialistas de la pizarra hace ver que la del balón parado no es una moda pasajera. No hay más que ver el gol que marcó el checo Ladislav Krejci ante Corea del Sur procedente de un saque de banda, los tres tantos de libre directo anotados por Argentina o las jugadas diseñadas por toda una eminencia como Austin MacPhee.
Es precisamente la contratación del estratega de Unai Emery por parte de la Selección portuguesa una de las que más ha llamado la atención en lo que va del presente Mundial. Si bien el ‘título’ de rey del balón parado en la Premier League sigue siendo para el Arsenal de Mikel Arteta y, sobre todo, Nicolas Jover, los villans no se quedan muy atrás. Y todo gracias a un escocés ‘pluriempleado’ de 46 años.
Algo tenía Austin MacPhee para que, tras aterrizar en Villa Park allá por 2021, Dean Smith, Steven Gerrard y Unai Emery le mantuvieran en el staff. Un trabajo, el de entrenador del balón parado, que desde agosto de dicho año hasta septiembre de 2024, complementó con el de asistente de la Selección escocesa. Fue entonces cuando, en febrero de 2025, Austin MacPhee recibió la llamada de Roberto Martínez.
Los 25 goles registrados por el equipo de Birmingham entre todas las competiciones a través de la estrategia durante la 2023-2024, los cuales convierton al cuadro villan en el más prolífico de Europa en esa faceta, convencieron al seleccionador de Portugal. Ni qué decir de los 29 tantos de pizarra con los que terminó la 2025-2026, empatado en lo más alto del viejo continente con los gunners, campeones de Premier League y finalistas de Champions League.
Austin MacPhee, especialista del balón parado en la Selección portuguesa, da instrucciones durante un partido.MICHAEL STEELEEso sí, quienes pudieron presumir de pizarra efectiva por Europa fueron precisamente Unai Emery y Austin MacPhee, campeones de Europa League en Estambul. Un título, el conquistado en ante el Friburgo (3-0), cuya consecución empezó con un golazo de jugada ensayada desde el banderín de córner, culminado con un voleón desde la frontal de Youri Tielemans. El tipo de movimientos diseñados por el propio estratega escocés para la Selección lusa.
Los 74 goles marcados por el Aston Villa a balón parado durante las últimas tres campañas llevaron a la parroquia villan a entonar el “Austin MacPhee, ole ole”, y a Roberto Martínez a hacerle entrega de la pizarra de Portugal. La ejecución de los saques de esquina (cortos y/o largos), bloqueos en el interior del área y posicionamiento de los pupilos de ‘Bob’ en Estados Unidos corren a cargo del ‘socio’ de Unai Emery.

Pero la estrategia en el Mundial 2026 va mucho más allá de la Selección portuguesa. Como apunta también FIFA, en las dos primeras jornadas de la fase de grupos, ocho tantos fueron anotados tras saques de esquina directos y otros cinco surgieron de secuencias que comenzaron con un córner. Por ejemplo, 2-0 de Mikel Oyarzabal ante Arabia Saudí. Y a estas dianas hay que sumar las marcadas a través de saques de banda, faltas laterales y directas, o lanzamientos de penaltis. De los más de 600 saques de esquina colgados hasta la fecha, cerca de 500 fueron precisos.
Otra Selección que tampoco se queda atrás en lo que a la estrategia se refiere es la de Thomas Tuchel. Su Inglaterra tuvo y tiene el balón como una de sus principales armas. No hay más que ver cómo llegaron sus dos primeros tantos en el torneo ante Croacia (penalti y cabezazo de Harry Kane en un saque de esquina) y cómo Jude Bellingham encarriló el último triunfo de la fase de grupos antes Panamá. Ya avanzó BBC Sport que en los entrenamientos no faltaba la estrategia.
De los 22 goles anotados por los Three Lions durante la fase de clasificación para la presente Copa del Mundo, cerca del 25% nacieron de jugadas ensayadas o a balón parado. Es mucho más fácil plasmar sobre el césped lo que se dibuja en la pizarra cuando el técnico alemán tiene a sus órdenes a Declan Rice y Bukayo Saka, los dos grandes ejecutores de córners y faltas en el Arsenal. Sin ir más lejos, ambos registran ya sendas asistencias a balón parado. “Sabemos lo buenos que son los ingleses en las jugadas a balón parado”, llegó a afirmar Thomas Christiansen, seleccionador de Panamá, antes del choque.
Sin ir más lejos, el propio Thomas Tuchel, el día que dio a conocer su lista de 26 para la cita mundialista, afirmó: “Siempre hemos dicho que queremos ser un equipo fuerte en las jugadas a balón parado, así que contamos con especialistas para todo tipo de situaciones”. Y todo esto sin tener en su staff a una eminencia, más allá de James Melbourne, miembro clave en el análisis de datos y los denominados en Inglaterra como set-pieces.
De igual manera, meses atrás el germano había reivindicado que, “una vez que lleguemos al Mundial, hablaremos de los saques de banda largos o los saques largos del portero, y no solo de jugar en corto. Todas estas jugadas vuelven a estar de moda, y los centros también. Pasan tantas cosas en un campo de fútbol que da miedo. Vuelven los saques de banda largos, vuelve el pase largo del portero... Vuelve todo”. A aquellos aficionados que tanto criticaron la pizarra gunner no le ha quedado más remedio que unirse al ‘enemigo’.


