Egipto 1-1 Irán / El VAR indulta a 'Los Faraones' y deja en el limbo a Irán
Los africanos sellan su pase como segundos. Los asiáticos, a esperar ser uno de los mejores terceros tras acariciar la clasificación directa con un gol anulado en el 90'+6
MarcaEgipto e Irán fueron de más a menos en un partido con distintas necesidades. Los africanos ya tenían el pase antes de jugar; los asiáticos sabían que ganar era sinónimo de clasificar. Lo tenían claro. Se notó en todo momento. Una 'final' que tuvo momentos divertidos para el espectador, pero también duros. Goles, penaltis, ocasiones... un partido que tuvo de todo.
Arrancó el duelo con ritmo. Intensidad y ganas desde el primer minuto. Tanto los iraníes como los egipcios salieron con todo. Sin embargo, los africanos golpearon primero, y no tardaron en hacerlo. Saber aprovechó un rechace de Beiranvand para inaugurar el marcador en el 5'. El gol sentó bien al encuentro, que entró en un tramo de nerviosismo en ambos bandos.
La inestabilidad se resumió en un penalti a favor de los asiáticos. No dudó Marciniak, que señaló los 11 metros. Pero el destino tenía preparado un desenlace triste para Taremi. El 9 lanzó la pena máxima un tanto mal. A media altura y sin demasiado ángulo. Paró Shoubir. Providencial. Tras ello, Abdelmoneim, que cometió penalti, se fue a la banca. ¿Castigo o lesión? Se le vio sentado... con cara de consecuencias, pero apunta a molestias físicas.
Se empeño la madrugada en regalarnos un auténtico partidazo, al menos de inicio. Buena jugada al espacio de Irán por banda que termina en un tiro perfecto raso al palo largo de Mohammadi, pero se topó con una mano impresionante de Shoubir. Sin embargo, nada pudo hacer en el rechace. Lo remachó Rezaeian para poner el empate en el 14'. Tras las tablas, el partido entró en un tramo de posesión dividida, con ocasiones de por medio. La más clara fue para Irán, pero se marchó desviada tras una mala salida del meta egipcio, antes de ensucairse la primera mitad. Intercambio de tarjetas y juego trabado antes de llegar al descanso.
El segundo tiempo empezó como el primero. Misma fuerza y garra de ambos conjuntos por sacar la victoria, pero frenó Egipto, que se adueñó del cuero. Paciencia y transiciones más pausadas. Ese temple le permitió encontrar a su capitán con espacios. Y fue decisivo en el juego. La asociación Salah-Trezeguet comenzó a carburar, con ocasiones claras que requirieron el máximo esfuerzo de la zaga iraní. Duró poco. El ya ex del Liverpool fue sustituido con molestias en el muslo izquierdo.Desapareció Irán del partido. Taremi era una islote. Egipto se hizo con el control total y rozó el gol con Marmoush a la cabeza. Entró la gran sensación de la cantera del Barça, Abdelkarim, para buscar el gol que le devolviese el primer puesto a Egipto. El contundente resultado de Bélgica les hacía ser se segundos. Encontró fuerzas de flaqueza Irán, que sacó su mejor versión y amedrentó la portería egipcia a base de contras, pero también. Y la tuvo. Taremi cabeceó en un salto mágico un córner, pero la misma escuadra escupió ese balón fuera. Aunque había falta previa, no tuvo el día el bueno de Mehdi. Pero el destino tenía todavía algo increíblemente cruel para Irán. Gol anulado a Khalilzadeh por fuera de juego en el añadido.
Final frenético de un partido loco, que deja a Egipto segunda de grupo. Por su parte, Irán queda a merced del resto de terceros, donde los duelos de mañana serán definitivos para el devenir del combinado asiático.



