De la Fuente matiza el Triángulo

Rodrigo, Fabián y Pedri llevaban casi dos años sin jugar juntos. Para hacer sentir más cómodo al canario ha pasado del 4-2-3-1 a un 4-3-3

Juan Jiménez
As
Un chivato de alarma se disparó en el Estadio Cuauthémoc de Puebla. Aunque no lo pareciese, Rodrigo, Fabián y Pedri no coincidían en un once inicial de la Selección desde el 8 de septiembre de 2024. Fue en Ginebra, donde España se exhibió (1-4). Por cierto, con doblete del andaluz, que venía con la inercia de una Eurocopa fabulosa. Casi dos años en los que, por unas circunstancias u otras, no habían podido aparecer en la misma alineación. La Selección ha sabido sobrevivir todo este tiempo porque su excedente de centrocampistas top es abrumador. Zubimendi, Aleix García, Barrios, Dani Olmo, Fornals, Gavi, Carlos Soler, Baena, Isco, Merino

Rodrigo, Fabián y Pedri representan algo así como el triángulo de seguridad. Futbolistas ya expertos, que suman, entre los tres, casi 150 partidos con el grupo. El capitán, absoluto referente en los dos grandes éxitos de la Nations de 2023 y la Eurocopa de 2024, aparece en el Mundial después de haber superado una lesión muscular en el último tramo de la temporada. Aparentemente, sin embargo, está recuperado. Para De la Fuente, ya “al 100%”. Si acaso, le falta ese punto de rodaje que da la chispa perfecta con el balón. Su presencia en el campo aumenta en altísimos niveles el grado de fiabilidad de la Selección. A su lado, Fabián también ha llegado a tiempo después de la serio lesión que sufrió en la rótula, pero de la que se recuperó al punto de llegar a tiempo a la final de Champions. Contra Perú ya ofreció buenas vibraciones. Rodrigo y Fabián le aclaran el panorama a Pedri, que saca la varita mágica y hace que el fútbol de la Selección fluya. En Puebla se le vio con ese punto de magia perfecto antes de empezar el que, esta vez sí después de Qatar, puede ser su Mundial. Se movió con destreza, dio varios pases de manual y llegó al área para marcar el 2-0. El recibimiento que ha tenido en México estos días ha sido espectacular, al nivel de los grandes cracks. Es un jugador único.

De la Fuente también ha trabajado en el asunto táctico para armonizar la presencia de las tres estrellas. Pedri, que en los inicios con el seleccionador jugó algo más adelantado, ha estado en sus máximos en el Barça de Flick, que le permitía estar más en la base de la jugada. El seleccionador ha matizado su tradicional 4-2-3-1 y ha viajado hacia un 4-3-3. Contra Perú, Fabián jugó de interior derecho y Pedri, en la izquierda. El sacrificio individual en favor del grupo será básico para que la Selección funcione. El peso específico del centro del campo, básico ya de por sí, toma más valor aún ante las ausencias de Lamine y Nico, que le dan a la Selección un perfil de más transición. Mientras ellos afinan, tener el control de los partidos y saber elegir los momentos para atacar será básico. En el triángulo Rodrigo-Fabián-Pedri está la llave del Mundial.

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