Croacia 2-1 Ghana / Modric feliz... y todos tan contentos
El triunfo permite a Croacia meterse en dieciseisavos como segunda y Ghana pasa como tercera. Luka, un ejemplo de sacrificio a sus 40 años, lideró a su selección y asistió en el segundo tanto. Sucic y Vlasic fueron los goleadores croatas y Luckassen, el ghanés
MarcaQueda Croacia y Luka Modric para un rato en el Mundial. Al menos, un partido más, el de dieciseisavos. Los croatas, que nunca se rinden, tumbaron a Ghana y se metieron como segundos en la siguiente fase. Les valía el empate, pero los de Dalic siempre quieren más y están liderados por un Modric que lo da todo en el campo, que, a sus 40 años, es un ejemplo de sacrifico y que sigue teniendo un toque de balón exquisito. De sus botas nació el segundo gol croata, el que le dio el triunfo final a su selección. A los africanos la derrota no les supo del todo mal porque también siguen vivos en la Copa del Mundo. Pasan como terceros... así que todos tan contentos.
Menos mal que apareció Vlasic pasado el cuarto de hora. Porque el partido estaba siendo soporífero en el inicio. Lento, previsible, con el juego transcurriendo en la medular, sin llegadas al área. Sin nada. Parecía que habían firmado un pacto de no agresión. Pero Croacia, aunque parezca dormida e inofensiva, siempre está alerta y no perdona un error. Un robo en su campo, en un ataque de Ghana, acabó con la primera gran ocasión del partido. Budimir salió en velocidad e inició la contra que culminó Vlasic con un disparo raso desde la frontal. El balón se estrelló en el poste. Era el minuto 17 y ahí se puede decir que comenzó el encuentro. Ghana ya estaba avisada: cuando los de Dalic pueden correr generan peligro.
Croacia espabiló con la ocasión. Calentó motores y empezó a carburar. Modric, por el que pasan todos los balones, tiene un guante en la bota y le saca provecho. Luka botó dos faltas desde zona de tres cuartos: la primera la cabeceó Pongracic alto y la segunda, Perisic a las manos del portero Asare. Los croatas ya llegaban con más asiduidad. Y Sucic le puso el broche a la mejoría. Le pegó desde lejos, raso, con potencia y el balón, después de pasar entre las piernas de Luckassen, se coló en la portería ajustado al palo. Croacia se adelantaba a la media hora.
Ghana, muy roma en ataque, tampoco reaccionó tras el tanto. Y sólo inquietó a Livakovic con un disparo cruzado de Semenyo que lamió la madera al filo del descanso. Fue su único remate en el primer tiempo.
Mejoría africana
Fatawu, que junto a Oppong salió en el descanso, revolucionó a Ghana. Él solo generó más peligro en unos minutos que todos sus compañeros en el primer tiempo. Los africanos se contagiaron y maniataron a Croacia,
que achicaba como podía las llegadas de los de Queiroz, casi todas por
el costado derecho por el que se desempeñaba Fatawu. El cambio fue
radical y ahora era Ghana la que jugaba casi todo el tiempo en el campo de los croatas.
Con suspense llegó el empate. El colegiado tuvo que ir al monitor del VAR a analizar un fuera de juego posicional de Sibo. Tras ver la acción estimó, con razón, que no tenía influencia y valió el gol de Luckassen, que remató de primeras en el segundo palo una falta de Nuamah, que acababa de entrar al campo.
Croacia se tambaleaba. Peligraba incluso su clasificación si Ghana marcaba el segundo. Pero, como es habitual, se levantaron los de Dalic. Modric, que siempre aparece, la puso justo donde la tenía que poner en un saque de esquina y Vlasic cabeceó a la red en el 83'. Ganaron los croatas, pero todos se fueron tan contentos.



