Comerciantes afectados por el doble terremoto en Venezuela esperan respuesta estatal: “Tenemos mucha incertidumbre”
Decenas de locales de la zona de El Junquito de Caracas quedaron destruidos por el doblete sísmico del 24 de junio
Infobae
(Desde Caracas, Venezuela) Francisco de Freitas vio como en cuestión de segundos el trabajo de toda su vida quedó reducido a escombros. “¡Esto es un completo desastre!”, exclama De Freitas, de 53 años de edad, dueño del restaurante El Mesón de Don Manuel, uno de los establecimientos que resultó destruido en El Junquito, zona montañosa de Caracas que también sufrió los embates de los terremotos del 24 de junio.
Naciones Unidas estima que los daños materiales por el terremoto superan los 6 mil 700 millones de dólares. El parte oficial del gobierno de Delcy Rodríguez habla de 774 edificios afectados o colapsados, con 44 centros comerciales y 2.502 infraestructuras como puentes y carreteras dañadas por el cataclismo.
“Todos estamos perjudicados, con los negocios caídos y sin ayuda ninguna que no sea la de los mismo civiles, porque por el gobierno no hay ninguna que no sea obstruir lo que uno hace. Ya no te dejan pasar para cuidar tus cosas”, cuestiona De Freitas.
Nel Oropeza, de 32 años, tenía un local de comida rápida y otro de venta de víveres en El Junquito. Todo quedó en la ruina. “Los comerciantes tenemos mucha incertidumbre, no se sabe qué va a pasar. Hasta el momento, las autoridades remueven escombros y en las noches hay algo de vigilancia por parte de los funcionarios policiales”.
¿Qué piensa hacer ahora? “Esa es una buena pregunta”, responde Oropeza, quien agrega que “la fe está en que se pueda seguir trabajando y podamos seguir haciendo lo que sabemos”.
De Freitas señala que “vienen máquinas, muchos toman fotos y prometen”; sin embargo, echa en falta un plan por parte del gobierno para atender esta situación.
“No han dicho nada. Vienen un rato, recogen algo de lo que está en la carretera tirado, pero más nada. Imagino que la prioridad es La Guaira”, estado declarado zona de desastre por el gobierno de la presidenta encargada Delcy Rodríguez.
El comerciante dice entender la situación. “La Guaira está muy feo. Mi hermana tenía allá una licorería que se le cayó encima y aún no los han podido rescatar”, comenta, mientras reflexiona sobre el rumbo que tomará su vida a partir de ahora.
“Sería bueno que los bancos dieran créditos para poder empezar de cero y seguir adelante”, plantea De Freitas, quien se presenta como “un padre de ocho hijos por los cuales tengo que seguir trabajando y luchando”.


