Bielsa: “Nunca hice tantas concesiones como con Valverde”

El técnico rosarino ha anunciado su salida de la selección de Uruguay tras la eliminación en la fase de grupos del Mundial. Su periodo al frente de la Celeste siempre fue polémico y tirante.

Víctor Martín J.
As
España fue el fin de Bielsa. Tras la estrepitosa eliminación de Uruguay en fase de grupos, el técnico rosarino deja vacante el puesto de seleccionador. El Loco cierra un periodo turbulento y complicado, notablemente marcado por la decisión de prescindir de algunas leyendas como Luis Suárez o Cavani y las posteriores disputas internas. “Este cierre, esta despedida, es muy dolorosa. Por las ilusiones que yo me hice y lo mal que terminó”, aseguró el técnico argentino, quien fijó su posición con el jugador del Real Madrid Fede Valverde: “Nunca tuve un problema con Valverde. Nunca hice más concesiones con un jugador, porque creo que las merece”.

Este martes, ya desde suelo uruguayo, se despidió en conferencia de prensa de La Celeste. Casi cuatro años en los que se le encargó un relevo generacional y un lavado de cara en cuanto a la idea de juego que no se llegó a completar. Las diferencias con pesos pesados del vestuario y la falta de resultados que avalasen su trabajo jamás permitieron una comunión real con el país oriental.

El técnico hace balance: “Si tengo que calificar la actuación de un equipo dirigido por mí, siento que hemos decepcionado a los aficionados. Es una frustración muy grande, era totalmente imprevisto que la posición fuera la que fue. Difícil de imaginar. Es una caída difícil de soportar. El fútbol es una cosa que mueve pasiones y emociones y explicar lo que protagonizamos, por más sincero que sea, no puede ser soportada. No puedo justificar la posición que obtuvimos. La gestión de los recursos con los que contaba no fue suficiente. Hicimos lo máximo: yo, mis compañeros de trabajo y los jugadores. Tengo la convicción de que si hubiera tomado caminos diferentes, no hubiera revertido los resultados que obtuvimos”.

Bielsa completa su valoración: “El apoyo que yo he recibido tiene que ver con la estructura que la AUF puso a mi servicio, que fue impecable, y la relación con el público, que la sentí cercana y fue un apoyo antes del Mundial. No tengo ninguna situación por la que pueda reclamar por no haber tenido todo lo necesario para evitar los resultados”.

Las noticias que rodearon la concentración: “Respecto a cambiar la estrategia, más que lo que yo pueda decir, que la respuesta es negativa, eso no sucedió. De haber sucedido es algo que no hablaría bien de los jugadores, pero es algo que no sucedió”.

“La observación del partido con España habla de que siempre jugamos de acuerdo a mis ideas, que siempre fueron las mismas. Sí hubo reuniones, muchas y durante mucho tiempo. Los jugadores me plantearon la idea de no entrenar separados en dos grupos. Ellos saben por que yo prefiero entrenar así, pero cuando me plantearon esa necesidad de entrenar todos juntos, es absurdo que yo insista en hacer algo que ellos no comparten”.

“Lo de los dos grupos yo lo expliqué. Si se hace en dos grupos, el entreno es la mitad de tiempo. Si estamos todos, el que no trabaja, espera. Durante la preparación había temperaturas y humedad altas y no es lo mismo entrenar 40 minutos que hacerlo 1 hora y media. Si trabajan todos juntos, no puedo observar a 30 jugadores a la vez y por eso lo prefiero. Pero un pedido de esa naturaleza lo tengo que aceptar. Querían sentirse cerca y unidos. Lo acepté de buena gana por el argumento”.

“También hubo un pedido de acuerdo a la reducción de las charlas. Yo tengo una forma de explicar y opté por hacer una determinada cantidad de charlas, pero también accedí a eso. Después del partido con Estados Unidos (amistoso) que yo mantuve charlas con varios grupos de jugadores, ellos hablaron sobre la reducción de las charlas y entrenar divididos. Asumí un compromiso y consideré ambas, pero llegó un momento que no fue suficiente. Las charlas que yo he dado son colectivas, sobre el rival a enfrentar, explicando el entrenamiento y algunos ejercicios y su uso”.

La defensa que hizo Cáceres de él: “Este cierre, esta despedida, es muy dolorosa. Por las ilusiones que yo me hice y lo mal que terminó. En el esfuerzo arrastré a mucha gente. Los jugadores han sido de una capacidad enorme. Los jugadores no hicieron nada que me haya impedido conducirlos y darles todos los argumentos a mi alcance para darles lo que merecían”.

“En los tres años jamás hablé con ningún periodista salvo en conferencia de prensa. Tampoco recurrí a ningún dirigente para que mediara. Solamente hablé con los jugadores. No tengo ninguna excusa para explicar por qué el equipo sumó dos puntos sobre nueve en el Mundial. Después, si quedo mal, es algo que no manejo y no puedo opinar”.

Los cuadros de fiebre de Muslera: “El día previo, Muslera tuvo 38.1 de fiebre y yo, evidentemente, estaba informado. El día del partido no tenía fiebre y estaba listo para jugar. No tenía dolores ni fiebre. Estaba en condiciones absolutas. Lo mismo pasó con Fede Viñas, pero le dijo al médico que le dolía el cuerpo, pero que podía jugar. Yo, en esa situación, opté por que no comenzara el partido”.

“Algo que habla de la grandeza de Muslera es que nunca un jugador me pidió ser sustituido ni que el motivo fuera el efecto en su ánimo de los errores cometidos. Muslera me dijo que él estaba tan golpeado por el error, seguramente vinculándolo con situaciones previas, que prefería dejar de jugar porque el grupo estaba en condiciones de pelear y él no estaba en las mejores condiciones. A mi me parece de una grandeza y generosidad impropias. Visto esto, si hubiera tenido la más mínima duda de que podía atajar, me lo hubiera dicho”.

Peticiones de los jugadores: “Antes del partido ante España, los jugadores me circunscribieron las solicitudes de reducir la información aportada en las charlas y en la forma de entrenar. Como era importante y creo en lo que me dicen, si me hubiera negado hubiera sido dividir. También evalúo con quién hablo y cómo y qué debo decirle según sea esa persona, pero si ellos me piden un descanso porque eso les satura, no puedo ir en contra de ese pedido. Cuando uno no cumple un objetivo tan posible, hablar es una falta de respeto al que le duele. Sé que cuanto más diga, peor es”.

Una eliminación injusta: “Podría explicar por qué deberíamos haber acabado el grupo con siete puntos. No hay apartado del análisis serio y pensado que no nos sitúe ganando a Arabia, ganando a Cabo Verde y empatando con España. Hoy el encargado de prensa de la AUF que envía las informaciones, envió un comentario de un exjugador de Uruguay, que dijo que se vio que el jugador y el entrenador estaban desunidos. Yo digo lo contrario, estábamos lo suficientemente unidos par correr el 20% más que Arabia, el 30% que Cabo Verde y el 25% más que España”.

“La adhesión de los jugadores a lo que tienen que hacer se expresa prodigándose. Normalmente, los equipos corren menos en los segundos tiempos. Contra España y Arabia, Uruguay corrió más en los segundos tiempos. Hicimos una preparación muy seria y organizada, donde sabíamos que teníamos que correr al menos 40 minutos por encima del 80% del rendimiento máximo de los jugadores. Generamos cinco veces más que Arabia, un 50% más que Cabo Verde y lo mismo que España. No valoro si fuimos efectivos o los goles eran evitables. La tristeza general de todos los hinchas es lo que me toca tolerar a mí”.

Fede Valverde: “Usted me dice que si yo cambio a un jugador en el minuto 60, lo expongo (Valverde). No se entiende, es parte de su función. De ninguna manera considero que lo expuse. Yo nunca tuve un problema con Valverde. Nunca hice más concesiones con un jugador, porque creo que las merece. Le dije que quizá necesitaría usarlo como central. Cuando empezaron las Eliminatorias y le nombré cinco extremos izquierdos top a los que anuló como lateral en el Real Madrid. Le dije que igual le necesitaría como extremo y como volante, y recibí una respuesta ideal y de total disposición. Si existe un conflicto, yo lo ignoro, porque nunca tuve un problema con Valverde. Soñaba con dirigir a Araújo, a Valverde, a Bentancur...”.

Una solución a tiempo y los errores individuales: “No he dejado de pensar y reflexionar sobre cada una de mis decisiones. Yo lo primero que hago cuando tengo que decidir es escuchar las voces de mi alrededor y contraponerlas a mis ideas. Nosotros tuvimos seis problemas, pero ninguna de sus consecuencias explica por qué Uruguay no clasificó. Todos los logamos resolver.

-Problema 1: jugadores que se incorporan lesionados (cuatro jugadores)

-Problema 2: jugadores que se recuperaban tras el partido ante España (dos jugadores)

-Problema 4: recaídas de dolencias previas con el club que aparecen tras los primeros entrenos (dos jugadores)

-Problema 5: jugadores que se incorporan tarde por partidos de Copa Libertadores (tres jugadores)

-Problema 6: minutaje reducido en los partidos disputados con su club (un jugador)

Sanabria llega como mi 4º lateral izquierdo y fue capaz de anular al mejor interior derecho del mundo, sin faltas ni malas artes. Y eso no es mérito mío, de ningún modo. Bentancur puede ser un 8 que desequilibra o un 5 que da control, y eso no es una virtud mía. De la Cruz jugó, en el último semestre, dos partidos de cada 10. Con nosotros tuvo una progresión excelente, y vimos ante España a un jugador que ya no teníamos en la memoria. ¿Eso es gracias a mí? ¿O gracias a él?. Después del partido ante España, Nico de la Cruz merecía la titularidad.

España mete el gol con seis jugadores rodeando al rematador. El remate pasa bajo las piernas de Varela. España mete el gol porque el balón, antes de llegar a Muslera, pica mal. Imagínese lo que tuvo que pasar para que nos hicieran ese gol”.

Cierra el asunto de los jugadores: “Uruguay emparejó el partido, pero sufriendo. España estaba relajada, pero no fueron mejores que nosotros. Podemos decir que merecimos empatar sin que fuera injusto. Doy estas explicaciones porque no puedo dejar que piensen que los jugadores no jugaron mejor porque estaban enfadados conmigo”.

Los recursos a su cargo: “Uruguay tiene cinco jugadores estelares: Araújo, De Arrascaeta, Valverde, Darwin y Giménez. Al momento de resolver quién sería el lateral izquierdo ante el mejor extremo derecho del mundo (Lamine Yamal) yo escuchaba: Giménez u Olivera. Cuando Araújo o De Arrascaeta llegaban a las convocatorias rodados, yo les daba la opción de no entrenar, porque ya estaba en el punto perfecto. Antes del partido de España, fue su primer entreno en dos meses. Tenía cinco días para recuperar para un hipotético cuarto partido. Es tan noble que pensé que podría solucionar alguna circunstancia concreta. Araújo también sufrió una carga muscular, trabajando con su persona de confianza y fuera de la responsabilidad nuestra. De hecho, fue la AUF la que frenó el ímpetu de Ronald de acortar plazos. Con todos esos problemas, este grupo supo suplir las ausencias de jugadores tan importantes. Se define como vendehumo a alguien que explica el fracaso con argumentos”.

Su legado a la estructura de Uruguay: “Todas las preguntas que me hacen, yo ya las respondí en casa. Todo lo que yo sé, lo volqué a cualquier persona, organización o persona que me lo solicitó. Pregunten a cualquiera. Todo lo que yo quise transmitir, nunca fue importante. Lo que yo sé, a los demás no les interesa aprenderlo. Yo creo mucho en la infraestructura, y creo que el próximo elegido que llegue a Uruguay, cuando vea el complejo, va a tener menos dudas. El patrimonio de la AUF lo cuidé como si fuera mi casa”.

Su cierre con Uruguay: “El fútbol es que hay errores y el fútbol es que te equivocas. Sin eso no hay fútbol. Los errores te enamoran, y esta vez nos tocó sufrirlos”.

Su sentimiento con respecto a su presencia en el grupo: “Hicimos lo imposible. Me sentí acompañado en la búsqueda del objetivo, o mejor dicho, yo acompañé a los jugadores, pero pasó lo que pasó”.

La resiliencia de Uruguay: “Josema (Giménez) estuvo 70 días sin jugar antes de venir con nosotros. Es tan grande el amor por participar en el capítulo que todos se esfuerzan y se fuerzan. Rochet llega lesionado y hace lo imposible por revertir esa circunstancia tan dura para el portero. Aplaudo al grupo porque todas esas cosas, las resolvió”.

Su polémica reacción con el equipo televisivo tras el partido ante España: “Reaccioné contra la tardanza con las preguntas a las que debía responder obligatoriamente. Tardaban y tardaban y yo estaba sobrepasado por el dolor. Tal vez no fui todo lo educado que hubiera correspondido”.

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