Alucinados con Mbappé
La estrella del Madrid y Francia sigue en la carrera por la Bota de Oro y el récord como máximo goleador de la historia de los Mundiales. Messi tiene rival.
Son cuatro los goles que lleva ‘Kiki’ en este Mundial y no tiene pinta de que vaya a bajar el ritmo. Todo lo contrario. Como animal competitivo que es, quiere más y por qué no pensar en superar a la leyenda argentina, la leyenda entre leyendas. A sus 27 años está en la plenitud de su carrera, en plena lucha por su segunda estrella -la tercera de Les Bleus- y no quiere que nadie se interponga en su camino. Se lo está ganando partido a partido.
Sabía Mbappé que contra los Leones de Mesopotamia era su momento para recortar distancia en la carrera de fondo que tiene contra Messi. Si el primero lanzaba la piedra con un doblete, 17º y 18º gol en el torneo en líneas generales, el de Bondy no quiso quedarse atrás. En el primer tiempo puso el sello al 15º con un golazo desde la frontal y al 16º tras un error de la zaga y portero iraquíes y a asistencia de Dembélé. Y por poco no se fue con un hat-trick, pero casi era pedir demasiado.
(Photo by FRANCK FIFE / AFP)FRANCK FIFENi las rotaciones de Deschamps impidieron que pidiera el cambio. Era su momento para brillar y rascar alguna que otra ocasión. Lo dio todo para ello, con esfuerzo defensivo incluido. Porque cuando viste el bleu francés en un Mundial, ‘Kiki’ es otro. Es su competición fetiche, la que le puso en el radar del mundo en 2018, a pesar de que por ese momento la estrella fuera otra, el hoy retirado Antoine Griezmann.
Se queda entre genios
Porque, y a pesar de ser su rival, Mbappé respeta al que una vez fuera su compañero en París. “Messi es el mejor jugador, eso está claro. Es el mejor junto con Cristiano. Lo demás son debates para los periodistas…“, llegó a decir en la previa del partido. Puede que no fuera su ídolo, su referente, en su juventud, pero el hecho de compartir vestuario le hizo coger perspectiva de su grandeza.
Puede que este Mundial se quede en la estela del argentino -o no dependiendo de cómo se desarrolle el resto del torneo-, pero lo que es seguro es que le superará. Le quedan, como mínimo, dos Mundiales más por delante, si es que antes no decide decir ‘basta’. Difícil de imaginar, difícil de pensar. Pero Mbappé quiere ser el mejor. Ya es el mejor de siempre en Francia. Quiere más. Quiere ser Messi. Quiere ser Klose.


