Alertan que la exposición a luz brillante en la noche puede acelerar el desarrollo de enfermedades oculares
Un estudio con más de 82.000 adultos en el Reino Unido vinculó la exposición a luz artificial intensa durante la noche con un aumento significativo en el riesgo de desarrollar cataratas, glaucoma y degeneración macular, tres de las principales causas de pérdida de visión
InfobaeLa exposición a luz artificial intensa durante la noche eleva el riesgo de desarrollar enfermedades oculares asociadas a la edad, según un estudio con 82.826 adultos del Reino Unido que vinculó niveles superiores a 1.000 lux entre las 20:00 y las 23:30 con más casos de degeneración macular, cataratas y glaucoma a lo largo de casi ocho años de seguimiento.
El trabajo fue publicado en la revista GeroScience y se centró en una ventana del día en la que el reloj biológico es especialmente sensible a la luz. Ese período vespertino ya había sido identificado como crítico para los ritmos circadianos, pero faltaban datos obtenidos en condiciones reales que lo conectaran con la aparición posterior de enfermedades oculares.

El estudio excluyó desde el inicio a las personas que ya tenían patologías visuales para registrar solo casos nuevos. Después de una semana de medición de la exposición lumínica, los investigadores siguieron el estado de salud de los participantes durante un promedio cercano a ocho años.
Los participantes pertenecían a la base de datos del UK Biobank y llevaron en la muñeca un dispositivo similar a una pulsera de actividad durante siete días consecutivos. El sensor registró movimiento y cantidad de luz recibida cada 1,2 segundos con alta resolución.
La fuente del riesgo no sería, por tanto, una lámpara común de sala de estar, sino formas extremas de brillo nocturno. La publicación señala como ejemplos las pantallas modernas de alta luminosidad, los paneles electrónicos y la iluminación laboral en actividades de alta precisión

Los investigadores analizaron tres enfermedades oculares relacionadas con la edad: la degeneración macular, las cataratas y el glaucoma. Se trata de trastornos que aparecen con frecuencia en adultos mayores y pueden causar pérdida importante de visión.
La luz nocturna podría alterar el reloj biológico del ojo
El estudio parte de una idea central: el ojo no solo sirve para ver, también participa en la regulación del reloj interno del cuerpo. Por eso, la cantidad de luz y el momento del día en que se recibe pueden influir en la forma en que el ojo envejece.
Las tres enfermedades examinadas comparten procesos biológicos como inflamación de largo plazo, estrés oxidativo y alteraciones en la producción de energía celular. Ese trasfondo común ofrecía una base para explorar si la luz artificial intensa podía intervenir en su desarrollo.

El trabajo plantea dos mecanismos posibles. El primero es la alteración de los ritmos circadianos; el segundo, la exposición a luz azul de los sistemas LED modernos, que puede desencadenar estrés oxidativo e incluso daño fotoquímico en células delicadas del cristalino y la retina.
La relación entre luz nocturna y salud ya había sido estudiada en enfermedades como la diabetes y los trastornos cardíacos. Lo que faltaba, según el medio, era un examen detallado de sus efectos directos sobre el ojo.
El hallazgo también apunta a un factor modificable. Los autores sostienen que los profesionales de la salud pueden ayudar a proteger la visión a largo plazo con pautas de iluminación compatibles con el ritmo circadiano, como atenuar las pantallas y usar luces de menor intensidad antes de dormir.


