Zelensky denuncia el “cinismo absoluto” de Rusia: mientras anuncia una tregua, sus ataques dejan 18 muertos en Ucrania

El presidente ucraniano respondió con su propio alto el fuego unilateral desde el 6 de mayo, mientras los bombardeos rusos golpearon Zaporiyia, Kramatorsk y Poltava en una jornada que dejó civiles y socorristas entre los muertos

Infobae

Rusia mató al menos a 18 civiles en Ucrania este martes en ataques simultáneos sobre varias ciudades, mientras el Kremlin negociaba un alto el fuego temporal para proteger su desfile del Día de la Victoria del próximo 9 de mayo. La contradicción fue denunciada con crudeza por el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky, quien calificó de “cinismo absoluto” que Moscú exija una tregua para sus celebraciones patrióticas mientras bombardea ciudades cada noche.


El ataque más mortífero se registró en Zaporiyia, ciudad del sur parcialmente ocupada por Rusia desde 2022, donde murieron doce personas, según el gobernador Ivan Fedorov. En Kramatorsk, última gran ciudad bajo control ucraniano en la región de Donetsk, un misil impactó en el centro urbano y causó al menos cinco muertos, con el balance aún sin cerrar. “El ataque golpeó justo en el centro de la ciudad, apuntando contra civiles”, afirmó Zelensky. Kramatorsk ha sido blanco recurrente desde el inicio de la invasión: en abril de 2022, misiles rusos alcanzaron su estación de tren y mataron a más de 50 personas que esperaban ser evacuadas.

La jornada dejó también cuatro muertos en Poltava, donde aviones rusos atacaron instalaciones de Naftogaz, empresa estatal de energía ucraniana. El doble impacto —primero un dron, luego cuatro misiles sobre los rescatistas que acudieron— indignó al canciller Andriy Sybiga, quien denunció que dos de los fallecidos eran socorristas víctimas de una táctica de “doble golpe”. Un muerto adicional se registró en Járkiv tras once misiles balísticos y 164 drones lanzados durante la noche.


Un bombero apaga un coche que fue dañado durante un ataque con misiles rusos en la ciudad de Merefa, durante el ataque de Rusia contra Ucrania, en la región de Járkov, Ucrania. 4 de mayo de 2026
Servicio de prensa del Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania en la región de Járkov/Cedida a REUTERS
Un bombero apaga un coche que fue dañado durante un ataque con misiles rusos en la ciudad de Merefa, durante el ataque de Rusia contra Ucrania, en la región de Járkov, Ucrania. 4 de mayo de 2026 Servicio de prensa del Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania en la región de Járkov/Cedida a REUTERS

En territorio ruso, un dron ucraniano alcanzó Cheboksary, ciudad del Volga a cientos de kilómetros de la frontera, y mató a dos personas e hirió a 32 al impactar en un bloque de apartamentos. El Ministerio de Defensa ruso aseguró haber derribado más de 300 drones ucranianos entre la noche del lunes y la madrugada del martes, lo que obligó a suspender temporalmente operaciones en varios aeropuertos del país.

La ofensiva se enmarca en la tensión en torno al 81 aniversario de la victoria soviética sobre la Alemania nazi. El lunes, Rusia anunció una tregua para el 8 y el 9 de mayo, en línea con lo que Putin trasladó a Donald Trump en una llamada del 29 de abril. Zelensky respondió anunciando un alto el fuego unilateral a partir de la medianoche del 5 al 6 de mayo y dejó en manos de Moscú la decisión de prolongarlo.

La escenografía de los ceses al fuego revela la distancia real entre las partes. Rusia ofrece silencios acotados a su calendario de conmemoraciones; Ucrania exige un cese de hostilidades de al menos 30 días, incondicional y verificable, que Moscú rechaza sistemáticamente. El patrón se repitió en la Semana Santa ortodoxa de abril: una pausa de 30 horas sin avances y con acusaciones mutuas de violaciones. El Kremlin ordenó un desfile sin equipamiento militar pesado, ante el temor de que los drones ucranianos alcancen la Plaza Roja, y cortó el internet móvil en Moscú desde el martes hasta el sábado.

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