Zelensky anunció un inminente intercambio de prisioneros con Rusia y planteó su disposición a un encuentro con Putin
El presidente ucraniano dijo que el canje de mil soldados por bando se está gestionando con la mediación de EEUU. Sobre una posible cumbre con el jefe del Kremlin, apuntó: “Nosotros llevamos mucho tiempo preparados (...) ahora hay que encontrar un formato”
Infobae
Volodimir Zelensky anunció la preparación de un nuevo intercambio de prisioneros con Rusia, mediado por Estados Unidos, y manifestó su apertura a una posible reunión con Vladimir Putin, en medio de un alto el fuego parcial y nuevos ataques en el frente.
Estados Unidos actúa como mediador central en este acuerdo, rol que ha sido resaltado por Zelensky, quien pidió a Washington “desempeñar un papel activo para garantizar su cumplimiento”. Además, el presidente ucraniano detalló que existen canales de diálogo paralelos con la administración estadounidense, orientados a cuestiones específicas de seguridad y apoyo diplomático. “Estamos trabajando para garantizar que nuestra diplomacia cuente con todas las posiciones sólidas que necesita junto con cada socio capaz de fortalecer a Ucrania”, explicó.
La disposición de Zelensky a mantener conversaciones con Putin ha sido reiterada por asesores de la presidencia de Ucrania. Serguí Leshchenko, consejero de la oficina presidencial, afirmó que el mandatario aceptaría reunirse con su par ruso “en cualquier lugar, pero no en Moscú, porque Moscú es la capital del Estado agresor”. Al respecto, Yuri Ushakov, asesor de Putin, reiteró la voluntad del Kremlin de recibir a Zelensky en la capital rusa, opción que Kiev rechaza por considerarla incompatible con el contexto actual.
El anuncio de avances en el intercambio de prisioneros y la posible reunión entre líderes se produce durante el segundo día de un alto el fuego parcial entre Rusia y Ucrania. Zelensky expresó alivio por la ausencia de ataques masivos rusos en ese periodo, aunque lamentó que la tregua no se haya reflejado en las zonas cercanas al frente. “Es un alivio que, por el momento, hoy no se hayan producido ataques masivos -ni ataques con misiles ni aéreos-. Sin embargo, en las zonas próximas al frente, en las localidades cercanas a la línea de combate no ha habido tregua”, apuntó el presidente ucraniano.
Entre el sábado y el domingo se registraron más de 150 acciones de asalto, más de un centenar de bombardeos y cerca de diez mil ataques con drones kamikaze en posiciones ucranianas. Zelensky aseguró que las fuerzas armadas de su país “actúan de forma simétrica y defienden nuestras posiciones tal y como es necesario”. Además, enfatizó que Ucrania se ha abstenido de realizar operaciones de largo alcance como respuesta a la reducción de los ataques masivos rusos. “En el futuro, reaccionaremos de la misma manera, y si los rusos deciden volver a una guerra a gran escala, nuestras sanciones por ello serán inmediatas y contundentes”, advirtió.
Durante la jornada Rusia lanzó un ataque con un misil balístico Iskander y 43 drones contra varias regiones ucranianas, violando la tregua previamente anunciada por el presidente estadounidense Donald Trump. El ataque causó al menos tres fallecidos y varios heridos, especialmente en las zonas de Sumy y Odesa. La Fuerza Aérea de Ucrania reportó que se lograron derribar 34 de los 43 drones lanzados. Además, resultaron dañadas viviendas y una granja en la región de Cherníhiv, donde murieron dos civiles y otro más quedó herido.
En el contexto de estas negociaciones y ataques, el primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, mantuvo una conversación con Putin tras un reciente encuentro con Zelensky en Armenia. Fico subrayó su apoyo al ingreso de Ucrania en la Unión Europea y destacó la reanudación del bombeo de petróleo ruso por el oleoducto Druzhba, hecho que facilitó el respaldo de Eslovaquia y Hungría a un préstamo comunitario para Kiev.
Al margen de los acontecimientos diplomáticos y militares, la jornada estuvo marcada por manifestaciones civiles en Rusia. En San Petersburgo, la policía detuvo a Liudmila Vasílieva, una sobreviviente del Bloqueo de Leningrado, por protestar contra los crímenes del Kremlin durante las conmemoraciones del Día de la Victoria. Vasílieva fue liberada horas después tras negarse a declarar.


