“¿Vas a ir al Manchester? ¿Qué Manchester? Está muerto”
James Rodríguez desveló una conversación con Carlo Ancelotti antes de decidirse por el Bayern. “Con Zidane nunca tuve ningún problema, pero en la prensa todo eran críticas”.
“Nadie sabe esto, pero después del Real Madrid iba a fichar por el Manchester United. Jorge Mendes me dijo: ‘¿Quieres ir al Bayern?’ Y yo le respondí: ‘¿Dónde voy a jugar? Está Ribéry, Robben...’ Él me dijo: ‘Carlo te ha pedido. ’Carlo me llamó, y yo le dije: ‘Creo que voy a ir al Manchester.’ Y él me contestó: ‘¿Qué Manchester? El Manchester está muerto. Tienes que venir aquí conmigo.’ Creo que fue una buena decisión ir al Bayern Munich", contó el colombiano.
“En mi primer año en Alemania tuve la suerte de que Carlo Ancelotti y Jupp Heynckes hablaran español. En el segundo año, llegó Kovac. Todo entrenador tiene sus favoritos, y yo no era uno de ellos. Él quería que los jugadores hicieran 30 minutos de ciclismo después del entrenamiento, yo le decía: ‘¿Para qué estoy entrenando? ¿Voy a ir al Tour de Francia o qué?’ Soy futbolista”, narró James, no nunca se adaptó con el alemán. “No podía con las clases, me seguía quedando dormido. Le dije: ‘No quiero aprender”.
James, de su paso por el Madrid: “Todo eran críticas”
De su paso por el Real Madrid, James tiene un sabor agridulce. “Con Zidane entrenaba bien. Cuando jugaba, hacía las cosas bien. Jugaba partidazos. Hacía goles, asistencias. Y cuando venían los partidos, digamos importantes, no estaba de titular. Entonces me frustraba y decía, ¿qué más hago? En los periódicos todo eran críticas, porque me enfocaban al banquillo con la cara de enfadado… Eso creó un ambiente tóxico. Desde el principio, él tenía sus 12 o 13 jugadores. Yo creo que escogió una base. Nunca tuve un problema con él, ningún problema personal. Solo que yo quería jugar, y pues, es respetable, porque él pudo ganar títulos".
Sobre su salida, James habla con dolor. “Llegué a casa… triste, me puse a llorar solo, para que mi hija no me viera. Pero ella me encontró y me preguntó por qué lloraba. Le dije que teníamos que irnos, que necesitaba cambiar de club. Mi corazón estaba roto", admitió.


