Un meteoro explotó sobre el noreste de EE. UU. con una potencia equivalente a 300 toneladas de TNT
La NASA detalló que la bola de fuego se desintegró sobre el noreste de Massachusetts y el sureste de New Hampshire
Dooren precisó que “esta bola de fuego no estuvo asociada a ninguna lluvia de meteoros actualmente activa”, y que se trató de “un objeto natural y no la reentrada de desechos espaciales ni de un satélite”.
El meteoro se desplazó a más de 120.000 kilómetros por hora y a una altitud de más de 60 kilómetros cuando se desintegró.

Residentes del área se alarmaron por los ruidos inesperados y usuarios en redes sociales informaron que fueron tan potentes que algunas casas temblaron.
El medio WBZ-TV informó que recibió decenas de llamadas telefónicas de personas que reportaron una fuerte explosión en los alrededores de Boston e, incluso, en Ipswich y Johnston, Rhode Island.
Esos avisos reflejaron que el fenómeno no se percibió en un único punto y que el sonido se extendió a localidades fuera del área inmediata de la ciudad. En ese contexto, los reportes recogidos por WBZ-TV dieron cuenta de una percepción amplia del estruendo en distintos sectores, sin que hasta ahora se informara un lugar específico como epicentro ni se precisara el origen del ruido.
La Sociedad Meteorológica Estadounidense explicó en su sitio web que los meteoros se mueven a gran velocidad y que las rocas más grandes, que sobreviven más tiempo en la atmósfera, a veces pueden provocar un estampido sónico.
“La fricción con el aire terrestre provoca que comiencen a vaporizarse, dejando una estela brillante en nuestro cielo. Los meteoros pueden viajar a través del aire a velocidades de entre 11 y 72 km por segundo (25.000 a 160.000 millas por hora)”, indicó. “Pueden penetrar lo suficientemente profundo en la atmósfera como para producir ondas de presión y, por lo tanto, explosiones sónicas”.
Antecedentes: otros bólidos reportados en Norteamérica en 2026

El evento del sábado fue el más reciente de una serie de bólidos de gran repercusión reportados en toda Norteamérica este año. En marzo, un meteorito explotó sobre Ohio, produjo un estampido sónico y se escuchó en varios estados.
Pocos días después, otra bola de fuego sobre Texas generó una onda expansiva y dispersó meteoritos por el área de Houston, incluido un fragmento que, según se informó, atravesó el techo de una casa. Científicos de la Sociedad Americana de Meteoros también documentaron un aumento inusual en la frecuencia de grandes bolas de fuego y estampidos sónicos durante los primeros meses de 2026.
El estruendo en Massachusetts ocurrió un día después de que residentes de Carolina del Sur reportaran una explosión que muchos confundieron inicialmente con un terremoto. El Servicio Geológico de Estados Unidos determinó luego que ese evento coincidió con un estampido sónico, aunque la fuente exacta continuó bajo investigación.
En ese marco, se mantuvo la hipótesis de que el estruendo registrado en el área de Boston podría corresponder a un fenómeno asociado con el ingreso de un meteorito en la atmósfera, según los datos satelitales citados en los reportes.
Las imágenes difundidas en redes sociales aportaron un registro del sonido, mientras que los llamados recibidos por WBZ-TV reflejaron que el episodio también fue percibido fuera de Boston, con menciones en Ipswich y Johnston, en Rhode Island.
La explicación de la Sociedad Meteorológica Estadounidense vinculó estos eventos con la fricción con el aire, la vaporización y la posibilidad de ondas de presión en la atmósfera.


