Un estudio de 2018 concluyó que el hantavirus no solo se transmite por contacto estrecho
El texto médico confirmó la transmisión de persona a persona tras un brote en Argentina, en el que hubo once fallecidos.
Así se pudo evitar contener, en parte, la propagación. Porque, el posterior estudio que analizó el brote, de la misma variante Andes de este hantavirus, confirmó que no solo se contagia a través de un contacto estrecho. Si bien la mayoría de los trabajos científicos existentes confirmaban que el contagio de hantavirus se da principalmente de ratas a personas, en esta cepa es diferente.
Los contagios entre personas son posibles, especialmente con la variante Andes. Eso hace que, ahora, el mundo mire con atención al buque MV Hondius de Oceanwide Expeditions. Hasta ahora, se creía que se limitaba a contactos muy estrechos, hospitalarios y sexuales. Sin embargo, se confirma la existencia de supercontagiadores: personas con una alta carga viral que, debido a su actividad social, pueden transmitir el virus a 2,12 personas de media.
El estudio confirmó la introducción del virus desde un reservorio de roedores a la población humana. Y, a partir de ahí, llegó la transmisión entre personas. " Se realizó la secuenciación completa del genoma de la cepa ANDV involucrada en este brote con muestras de 27 pacientes y se demostró que la cepa presente (Epuyén/18–19) era similar a la cepa causante (Epilink/96) en la primera transmisión conocida de persona a persona del síndrome pulmonar por hantavirus causado por ANDV, que ocurrió en El Bolsón, Argentina, en 1996″.
Un cumpleaños, el primer evento
El primer evento de transmisión de ese brote de hace casi una década fue una fiesta de cumpleaños a la que acudieron unas 100 personas, según el estudio, publicado en The New England Journal of Medicine. En paciente 1 estuvo presente en la fiesta, pero apenas unos 90 minutos. Se marchó tras tener fiebre y malestar general. Cinco personas que se sentaron cerca reportaron síntomas compatibles con el hantavirus entre 17 y 24 días después de la fiesta.
Uno de los infectados en la fiesta, el paciente 2, fue la fuente más probable de seis nuevas infecciones más, según el estudio. Falleció finalmente 16 días después de los síntomas, y su viuda (paciente 9) presentó fiebre durante el velatorio. “Otras 10 personas que asistieron al velatorio y estuvieron en contacto cercano con el Paciente 9 enfermaron entre 14 y 40 días después del velatorio del Paciente 2”, expone el estudio.
No obstante, Gustavo Palacios, coautor del artículo y microbiólogo en el hospital Mount Sinai de Nueva York, lanza un mensaje de tranquilidad. “Hay menos de mil casos documentados de este virus. Y en la mayoría de los casos no vemos cadenas de transmisión secundaria”, explica a El País. Otro motivo para la cautela es que estamos ante una cadena con eslabones limitados de contagio. “En los hantavirus hay un dead end, un punto muerto en la transmisión. Al final de tres transmisiones, es lo máximo que hemos visto, ya no hay más contagios”.


