Un estudio advierte que la Amazonía está cerca de una degradación irreversible por el cambio climático
El trabajo indica que vastas regiones podrían sufrir daños si la selva pierde entre el 22% y el 28% de su cobertura antes de alcanzar los 2 °C de aumento global
InfobaeUn estudio internacional advierte que dos tercios del Amazonas podrían degradarse de forma irreversible por el cambio climático, antes de que la temperatura global suba 2 °C. Según un informe publicado en Nature, si la deforestación alcanza entre el 22% y el 28% de la selva, ese colapso podría ocurrir con solo 1,5 o 1,9 °C de calentamiento.
Estas conclusiones desafían las estimaciones previas, que consideraban que el ecosistema amazónico soportaría incrementos más elevados antes de entrar en un proceso de degradación masiva.
La investigación revela que el equilibrio ecológico del Amazonas depende del reciclaje de humedad que generan los propios árboles. Una alteración persistente de ese ciclo, causada por la tala y el desmonte, compromete la estabilidad no solo de la selva, sino también de extensas áreas agrícolas y rurales de Sudamérica, con consecuencias potencialmente irreversibles para la biodiversidad y la economía regional.

Los científicos advierten que la deforestación acelera la pérdida de capacidad del bosque para captar y devolver humedad al ambiente, debilitando el ciclo de lluvias y reduciendo la resiliencia del ecosistema. Este proceso puede adelantar el riesgo de degradación, poniendo en peligro grandes extensiones de bosque y tierras productivas incluso antes de alcanzar los 2 °C de calentamiento global.
Según el Instituto de Investigación sobre el Impacto del Clima de Potsdam (PIK), aproximadamente el 50% de las precipitaciones sobre el Amazonas proviene del vapor de agua liberado por los árboles mediante la transpiración. Cuando grandes superficies son taladas, el mecanismo que permite que el agua regrese a la vegetación se interrumpe, lo que intensifica los periodos secos y retrasa la llegada de las lluvias.
Arie Staal, investigador y coautor del estudio, explicó que la deforestación en un área puede desencadenar sequías y pérdida de resiliencia en regiones alejadas, incluso a miles de kilómetros. Este fenómeno se debe a la perturbación del reciclaje de humedad, un proceso clave para mantener la estabilidad local y regional. La investigación advierte que el desbalance puede provocar crisis ecológicas en cascada, con impactos de gran alcance.
El análisis indica que ya se ha perdido entre un 17% y un 18% del área original del bosque. Esta cifra sitúa al sistema amazónico peligrosamente cerca del rango crítico identificado por los científicos. Bajo estas condiciones, incluso incrementos moderados en la temperatura pueden desencadenar cambios abruptos hacia la degradación del ecosistema.

Simulaciones climáticas y escenarios futuros
El equipo científico utilizó modelos climáticos avanzados para proyectar diferentes escenarios de futuro para la Amazonía. Según los resultados publicados en Nature, si la deforestación se mantiene por debajo del 18%, el umbral para una degradación generalizada se situaría entre 3,7 y 4,0 °C de calentamiento global.
Sin embargo, si el porcentaje de superficie deforestada supera el 22%, alrededor del 77% de la selva podría entrar en transición degradativa con solo 1,5 a 1,9 °C de aumento de temperatura.
Las regiones más vulnerables se localizan en el oeste y suroeste del bioma, donde la dependencia del reciclaje de humedad es máxima. Estas zonas están particularmente expuestas a alteraciones en el ciclo hidrológico, lo que puede desencadenar efectos en cadena que debilitan áreas distantes al reducir el aporte de vapor de agua a la atmósfera.

Además, los científicos identifican que la degradación no sería homogénea: las áreas con mayor presión humana, como aquellas próximas a fronteras agrícolas o en expansión urbana, enfrentan riesgos significativamente mayores de perder su capacidad de recuperación frente a eventos extremos.
Consecuencias para la región y el planeta
El impacto de cruzar el umbral crítico amazónico se extiende más allá del continente sudamericano. Johan Rockström, director del Instituto de Potsdam y coautor del artículo, destaca que el Amazonas ha sido históricamente un sumidero de carbono, regulando el clima global y preservando una de las mayores reservas de biodiversidad terrestre.
La degradación masiva de la selva podría alterar los patrones de lluvia en toda la región y poner en peligro la provisión de agua para la agricultura en países como Brasil, Bolivia, Paraguay y Argentina.
El estudio advierte sobre el riesgo de perder especies endémicas y funciones ecológicas esenciales, lo que tendría consecuencias irreversibles para la adaptación de comunidades humanas y sistemas productivos. Además, la pérdida de grandes extensiones de bosque limitaría la capacidad del planeta para absorber emisiones de dióxido de carbono, acelerando aún más el cambio climático.

El informe enfatiza que el futuro del Amazonas depende de decisiones inmediatas para frenar la deforestación, restaurar áreas degradadas y limitar el aumento de temperatura global. Los autores subrayan que la resiliencia climática del bosque puede recuperarse parcialmente a través de la restauración ecológica, pero advierten que algunos daños serían irreversibles si los umbrales críticos se superan.
Las recomendaciones incluyen el fortalecimiento de políticas de conservación, la vigilancia activa de las áreas en riesgo y la implementación de incentivos para la recuperación de la cobertura forestal.
Asimismo, se destaca la importancia de la cooperación internacional, dado el efecto global de la degradación amazónica en el clima, la biodiversidad y la seguridad alimentaria.


