Un álbum olvidado y una figurita imposible: la historia del británico que tardó 56 años en completar su colección del Mundial 1970
En aquellos años, completar un álbum era una experiencia compartida en tiendas y quioscos. El desafío de reunir todos los equipos, especialmente selecciones lejanas, formaba parte del ritual. Las imágenes de Pelé y Jairzinho con Brasil o los italianos Boninsegna y Facchetti persistieron en su memoria. La colección, iniciada en 1970, también coincidió con el comienzo de la colaboración entre la editorial italiana Panini y la FIFA.

La figurita imposible y una búsqueda de cinco décadas
Al revisar el álbum, Butler notó un vacío: faltaba la pegatina de la selección nacional de Chile, que no representaba a un jugador, sino al equipo anfitrión del Mundial en 1962. Esta ausencia había dejado la colección incompleta durante más de 50 años. El libro permaneció guardado, primero en la casa familiar y luego en una nueva vivienda, siempre en una caja, como un recuerdo pendiente.
Cuando escuchó en la radio que Panini dejaría de emitir álbumes de la FIFA después de 2030, Butler sintió el impulso de terminar la colección. “Es una pena que se pierda tanto patrimonio. Deja un sabor amargo”, confesó. Decidido, recurrió a internet y, tras una intensa búsqueda, encontró la figurita de la selección nacional de Chile. El precio fue elevado: 150 libras esterlinas (USD 200), una cifra 1.000 veces superior al costo original de los sobres de figuritas en 1970. Aun así, Butler no dudó: “No soy coleccionista, pero esto era especial”.
El mismo día que la FIFA anunció el fin de su acuerdo con Panini, Butler pegó la figurita de Chile y completó el álbum. En el mercado de coleccionismo, un álbum Panini de los años 70 en estado completo puede alcanzar entre 7.000 y 10.000 libras (USD 9.000 a 13.000) en subastas especializadas, según la prensa británica especializada en coleccionismo. No obstante, Butler asegura que no tiene intención de venderlo: “Es parte de mi vida; me trae recuerdos bonitos. Mis recuerdos no son de nadie más”.
Hoy, con 69 años y viviendo cerca de Chichester, localidad en Inglaterra, junto a su esposa Helen, Butler comparte el logro con sus tres hijos. Ellos han manifestado interés en el álbum, pero él bromea con que “tendrán que pujar por él” cuando llegue el momento.


