Trump afirmó que Estados Unidos buscará retener el uranio enriquecido de Irán y Teherán descartó enviarlo al exterior
El líder supremo iraní, Mojtaba Khamenei, ordenó mantener dentro del país las reservas nucleares mientras Washington advirtió que no permitirá que la República Islámica conserve ese material
InfobaeEl presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este jueves que su administración buscará tomar el control de las reservas iraníes de uranio altamente enriquecido y advirtió que Washington no permitirá que Teherán conserve ese material, en medio del estancamiento de las negociaciones para poner fin al conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel.
“Lo vamos a conseguir. No lo necesitamos y no lo queremos. Probablemente lo destruiremos después de obtenerlo, pero no vamos a dejar que ellos lo tengan”, declaró Trump ante periodistas en la Casa Blanca al referirse al stock de uranio enriquecido iraní.
Washington exige límites estrictos sobre el programa nuclear iraní y busca impedir que la República Islámica conserve uranio cercano al nivel requerido para fabricar un arma nuclear. Irán, en cambio, rechaza transferir ese material al extranjero y considera que forma parte de su soberanía estratégica.
Según Reuters, la decisión de Khamenei endurece la postura iraní y podría complicar aún más las conversaciones diplomáticas impulsadas por Pakistán para intentar estabilizar la región tras semanas de enfrentamientos militares.
El conflicto también se trasladó al estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más sensibles del planeta. Trump rechazó la posibilidad de que Irán imponga tarifas o restricciones sobre el tránsito de buques por ese corredor marítimo, por donde antes de la guerra circulaba cerca de una quinta parte del petróleo y gas natural comercializado en el mundo.
“Queremos que permanezca abierto y libre. No queremos peajes. Es una vía marítima internacional”, afirmó el presidente estadounidense.
Desde Teherán, el régimen iraní respondió que el escenario de seguridad cambió tras los ataques estadounidenses e israelíes iniciados a fines de febrero. El viceministro de Relaciones Exteriores de Irán, Kazem Gharibabadi, sostuvo que el país puede adoptar “medidas prácticas y proporcionadas” para defender su seguridad marítima y sus intereses estratégicos en la zona.
La tensión sobre Ormuz preocupa especialmente a los mercados energéticos. La Agencia Internacional de Energía advirtió que el conflicto ya provocó “el peor shock energético del mundo” y alertó que julio y agosto podrían convertirse en meses críticos por la combinación entre alta demanda de combustibles y restricciones de suministro desde Medio Oriente.
El impacto ya comenzó a reflejarse en los precios internacionales del crudo. El petróleo estadounidense subió más de 3% y superó los 101 dólares por barril, mientras el Brent avanzó por encima de los 107 dólares.
Antes de la guerra, entre 125 y 140 embarcaciones atravesaban diariamente el estrecho de Ormuz. Ahora el tránsito cayó de manera drástica. La agencia estatal iraní IRNA informó que apenas 31 barcos cruzaron la zona en las últimas 24 horas bajo coordinación de la marina iraní.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, advirtió que cualquier intento de Irán de imponer condiciones sobre el paso marítimo tendría consecuencias globales. “Eso volvería inviable cualquier acuerdo diplomático. Sería una amenaza para el mundo y es completamente ilegal”, afirmó.
Mientras tanto, los esfuerzos diplomáticos muestran pocos avances. Fuentes citadas por Reuters indicaron que el jefe del Ejército pakistaní, Asim Munir, podría viajar a Teherán para intentar acelerar contactos entre las partes. Uno de los interlocutores vinculados a las negociaciones reconoció que existe preocupación por el nivel de paciencia de Trump. “Estamos hablando con distintos grupos en Irán para agilizar las comunicaciones y acelerar el proceso”, señaló la fuente.


