Tras el fin del acuerdo New START, Rusia probó el misil balístico intercontinental más poderoso de su arsenal nuclear
La finalización del tratado entre las principales potencias nucleares precede al despliegue de armas intercontinentales rusas, en el contexto de renovaciones tecnológicas y ausencia de nuevas restricciones internacionales
Infobae
Rusia probó el misil balístico intercontinental Sarmat, el más poderoso de su arsenal nuclear, en un ensayo que el presidente Vladímir Putin calificó de exitoso y que se produce meses después de que expirara el último tratado de control de armas entre Moscú y Washington. Putin anunció que el misil entrará en servicio de combate antes de que termine el año.
“Este es el sistema de misiles más poderoso del mundo”, declaró Putin tras recibir el informe del lanzamiento. Según el mandatario, la potencia combinada de sus ojivas de blancos independientes supera en más de cuatro veces la de cualquier contrapartida occidental. El misil es capaz de vuelo suborbital, lo que le otorga un alcance de más de 35.000 kilómetros, ampliando su capacidad para penetrar cualquier sistema de defensa antimisiles en desarrollo.
Pavel Podvig, investigador del Instituto de las Naciones Unidas para la Investigación sobre el Desarme, señaló que el despliegue del Sarmat este año es realista, aunque advirtió que no supondrá “un cambio significativo en el potencial disuasorio de las fuerzas estratégicas rusas”. Moscú y Washington acordaron restablecer el diálogo militar de alto nivel poco después del vencimiento del New START, pero no hay señales de que vayan a renovarlo o prolongarlo.
Desde su llegada al poder en 2000, Putin ha impulsado la renovación de los componentes soviéticos de la tríada nuclear rusa: el despliegue de cientos de nuevos misiles terrestres, la incorporación de nuevos submarinos nucleares y la modernización de bombarderos con capacidad atómica. Ese proceso llevó a Washington a lanzar su propia y costosa actualización de arsenal.
Entre los sistemas presentados por Putin en 2018 como respuesta al escudo antimisiles estadounidense figura el vehículo de planeo hipersónico Avangard, capaz de volar 27 veces más rápido que el sonido y ya en servicio activo. También se cuenta el misil balístico de alcance intermedio Oreshnik, con un rango de hasta 5.000 kilómetros (3.100 millas) que le permite alcanzar cualquier objetivo en Europa; su versión de carga convencional fue empleada dos veces contra Ucrania.


