Torturas, aislamiento y desapariciones: el calvario de los ucranianos detenidos en prisiones rusas
Miles de soldados y civiles ucranianos han sido sometidos a violencia física y psicológica en centros de detención en Rusia y en la Ucrania ocupada, según nueve testimonios recogidos por la AFP —entre ellos, de funcionarios de prisiones rusos como Alexei— e informes de ONG y de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), de la que Rusia es miembro.
Tres ex funcionarios de prisiones, que desde entonces han huido de Rusia, confirmaron la violencia y los abusos, y uno de ellos afirmó que sus superiores les habían dado “carta blanca” para cometerlos.

La AFP pudo hablar directamente con uno de ellos y Gulagu.net, que documenta los abusos en el sistema penitenciario ruso, le dio acceso a los testimonios de otros dos. Sus declaraciones no solo ponen de manifiesto la magnitud de la violencia, sino también los esfuerzos sistemáticos de Moscú por ocultarla.
Utilizando documentos oficiales, la AFP pudo verificar la identidad de los oficiales —cuyos nombres hemos cambiado por razones de seguridad— y las prisiones en las que prestaron servicio.
El activista ruso Vladimir Osechkin, director de Gulagu.net —que significa “No al Gulag”—, afirmó que el “sistema de tortura y crueldad” está controlado conjuntamente por el todopoderoso servicio de seguridad FSB y las autoridades penitenciarias, con la complicidad de los órganos judiciales.
Nueve de cada diez prisioneros ucranianos afirmaron haber sido maltratados, y el 42% declaró haber sido víctima de violencia sexual, según un informe de la OSCE de octubre que cita a funcionarios ucranianos.
Muchos ucranianos también aparecen demacrados al ser liberados tras los intercambios de prisioneros. Y, al igual que en los gulags de Stalin, la mayoría se ven privados de todo contacto con el mundo exterior.
Más de 22.000 detenidos
“Te quitan todo”, dijo Yaroslav Rumyantsev, de 30 años, un ex soldado ucraniano que sobrevivió tres años y tres meses en cautiverio. “Consiguen cambiar tu forma de pensar y hacerte creer que ya nadie te espera”.
Al menos 143 ucranianos, entre ellos seis civiles, han muerto en cárceles rusas en los últimos cuatro años, según informó la Fiscalía de Ucrania a la AFP.
La violencia contra los prisioneros ha sido común desde que estalló la guerra entre Kiev y los separatistas respaldados por Moscú en el este en 2014. Pero aumentó enormemente después de la invasión rusa a gran escala en febrero de 2022, según Ucrania.


