Tenis | Roma / ‘Darth Sinner’ solo conjuga el verbo ganar
El ganador de los últimos cinco Masters 1.000 debuta en Roma pasando por encima de Ofner. Iguala el récord de victorias de Federer en la categoría.
Es voraz el hambre que tiene el de San Cándido, que hace menos de una semana conquistó Madrid y se convirtió en el primer hombre en ganar cinco Masters 1.000 seguidos (París 2025 se suma a los éxitos este año en Indian Wells, Miami, Montecarlo y Madrid). Puede ganar ahora su sexto perfectamente, porque es el claro favorito en Roma, y ya de paso convertirse en el segundo jugador que gana los nueve torneos de la categoría de oro de la ATP, algo solo logrado por Novak Djokovic. De momento, su racha en los Masters 1.000 asciende ya a los 29 triunfos seguidos, igualando el mejor dato histórico de Roger Federer y colocándose a tan solo dos de los 31 de Djokovic, el récord absoluto. Además, en este lapso, Jannik tiene un balance de 58-2 en sets, y en 2026 está 12-0 en tierra batida. Nadie le tose.
El de San Cándido es la fiabilidad hecha persona, y muestra de ello es otro par de datos: desde Cincinnati 2023, cuando cayó contra Dusan Lajovic (68º), está 37-0 en primeras rondas de torneos y 56-0 contra miembros de fuera del top-50. Por eso, Ofner, de 29 años y 82º del mundo, fue el último en sumarse a esta lista de un despiadado Sinner, que por segundo año consecutivo compitió en Roma con un atuendo completamente negro que le ha hecho ganarse el mote de ‘Darth Sinner’. No tuvo demasiada piedad del austriaco el número uno, que no concedió ni una sola bola de break, ganó el 82% de sus puntos con primeros y el 71% con segundos, y que apenas cometió 16 errores no forzados por un total de 19 ganadores. Y lo peor para el resto del circuito es que dio la sensación por momentos de que Jannik jugó a medio gas, sin su habitual acierto desmedido.
El primer set lo encarriló con un break en el cuarto juego, y en el segundo, en el que hubo dos interrupciones por emergencias médicas en la grada, rompió nada más empezar para no complicarse en su estreno en un Foro Itálico volcado con el héroe local. “Oé, oé, oé, Sinner, Sinner...”, se escuchaba en cada descanso en la abarrotada pista del Campo Centrale, donde Jannik sueña con romper una sequía de 50 años: no hay un hombre italiano que se proclame campeón en Roma desde que lo hiciese Adriano Panatta en 1976. Dio al palo el año pasado Sinner, abatido en la final por Carlos Alcaraz, y ahora, sin el vigente campeón, parece que el transalpino no tiene rival.
“Es una sensación increíble estar de vuelta. En el primer partido, lo más importante es no perder, luego el nivel irá llegando día a día. Estoy muy feliz por estar aquí, siempre ha sido un torneo especial para mí. Cada año, cuando vengo, reflexiono sobre el año. Muchas cosas pueden cambiar en un año. Estoy feliz y a ver qué pasa en la siguiente ronda”, valoró Jannik. “Cada situación, cada semana, cada torneo, es muy diferente. Intento entrar en un buen ritmo de partidos de nuevo, aunque haya jugado mucho en los últimos meses”, sentenció el héroe del Foro Itálico.


