Sindicatos rechazaron el aumento del ingreso mínimo decretado por Delcy Rodríguez
Los trabajadores lo critican, pero los empresarios saludan la medida como positiva
Infobae
No es un tema de gramática sino de matemática. La presidenta encargada Delcy Rodríguez decretó este jueves 30 de abril un aumento del “ingreso mínimo integral”, que pasó de 190 a 240 dólares mensuales. Pero los trabajadores aspiraban a un incremento del “salario mínimo”.
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El incremento del “ingreso mínimo integral”, conformado por una serie de bonos creados por el gobierno, en la práctica significa la extinción del salario mínimo, que se mantiene congelado y que hoy equivale a 27 centavos de dólar.

Los sindicatos exigían precisamente el alza del salario mínimo, monto que sí tiene incidencia en las prestaciones laborales de los trabajadores. “Estos bonos no van a generar ningún pasivo laboral para el gobierno, pero tampoco para los trabajadores que podrían esperar tener con ello prestaciones, vacaciones y utilidades”, explica el profesor Ronald Balza, decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello.
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Balza observa que en la línea de Nicolás Maduro, su sucesora “continúa con la bonificación del ingreso y el gobierno, al dejar de aumentar el salario mínimo, prácticamente le niega a los trabajadores los derechos a las prestaciones sociales”.
“Los anuncios del gobierno profundizan la desalarización de las remuneraciones y pulverizan los beneficios laborales”, reaccionó la Asociación de Profesores de la Universidad Central de Venezuela (APUCV), que ha estado al frente de las últimas protestas que reclaman mejoras salariales y que incluso realizó un paro de actividades de 24 horas con el objetivo de ejercer presión sobre la administración chavista.
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La Federación Venezolana de Maestros (FVM) subrayó que “mientras la canasta básica familiar supera los 1.600 dólares, el Estado pretende mantenernos con un salario que no llega ni a un dólar, una cifra que insulta la dignidad de cualquier trabajador”.
Andrés Velásquez, antiguo dirigente sindical y vocero de la Plataforma Unitaria Democrática -la principal alianza opositora del país-, manifestó que “estas rebuscadas definiciones de salario, pretenden esconder que el salario mínimo sigue a nivel del piso. El salario mínimo tiene que ser aumentado sustancialmente ya que eso determina lo que reciben los pensionados”.
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Vieja deuda
La ONG Provea llamó a atender “con urgencia la enorme deuda social del Estado venezolano” y contrastó la posición asumida por Delcy Rodríguez frente a los reclamos de los trabajadores y la que sostiene ante el gobierno de Estados Unidos y las compañías petroleras que ahora firman convenios con Caracas.
“El ‘nuevo momento político’ anunciado por la presidenta encargada Rodríguez, y que está caracterizado por acuerdos energéticos y compromisos comerciales entre Venezuela, EE.UU y empresas de distintos países, parece estar echando a un lado las necesidades de las grandes mayorías, para satisfacer las aspiraciones del tutelaje transnacional”, alertó Provea.
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Más de 40 organizaciones no gubernamentales suscribieron un documento en el que abogan por “un pago que no condene a la población a la miseria”. “Desde 2019, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) documentó en su Comisión de Encuesta el desmantelamiento de la institucionalidad laboral venezolana. El gobierno ignoró sus recomendaciones: sustituyó el salario por bonificaciones, anuló contratos colectivos y encarceló a dirigentes sindicales por defender derechos básicos”, enfatizaron.
Buen paso
Representantes sindicales, economistas y actores políticos han cuestionado lo que consideran un lenguaje enrevesado y un manejo opaco del anuncio de la mandataria interina, pues advierten que faltan detalles para entender el alcance del incremento.


