Rumen Radev recibió el encargo de formar gobierno en Bulgaria tras la mayoría absoluta de su partido en las elecciones de abril
El gabinete propuesto, que incluye 18 ministerios y cuatro viceprimeros ministros, será sometido a votación parlamentaria
InfobaeEl jueves, Rumen Radev recibió el encargo oficial para formar el próximo gobierno de Bulgaria, luego de que su partido, Bulgaria Progresista, alcanzara una mayoría absoluta en las elecciones legislativas celebradas el 19 de abril.
“Hoy les presento la estructura y composición del Gobierno. Le sugiero, señora presidenta, que emita un decreto para someter a votación mañana en el Parlamento el Gobierno que le propongo”, dijo Radev.
Radev prometió combatir el incremento de los precios y restaurar la estabilidad institucional, al tiempo que subrayó la urgencia de aprobar un nuevo presupuesto y de ejecutar reformas judiciales pendientes. El país arrastra un contexto de ocho elecciones generales y siete primeros ministros en solo cinco años, periodo que estuvo marcado por protestas masivas contra la corrupción y por la imposibilidad de alcanzar acuerdos duraderos entre partidos.
Su victoria coincidió con la renuncia del anterior gobierno, dirigido por el conservador Rosen Zhelyazkov, a raíz de la presión ciudadana por las políticas de austeridad y la falta de consenso para aprobar un presupuesto que contemplaba un aumento de impuestos.
La gestión de Zhelyazkov derivó en las manifestaciones más grandes de los últimos años, un escenario que abrió el camino para el ascenso de Radev y su partido, de corte conservador de izquierdas.
Dentro de las prioridades del nuevo Ejecutivo, Radev incluyó la necesidad de frenar el encarecimiento del coste de vida, elegir un nuevo Consejo Judicial y garantizar la llegada de fondos europeos.
El perfil de Radev, antiguo comandante en jefe de la Fuerza Aérea y formado en la Escuela de Guerra Aérea de Estados Unidos, combina una trayectoria militar y política.
Se presenta como un líder austero y reservado, distante de los estilos comunicativos tradicionales de la política local, y logró atraer a un espectro diverso del electorado, desde liberales hasta sectores nacionalistas y conservadores de izquierda. Su mensaje de regeneración del Estado y disciplina presupuestaria encontró eco en una población cansada de la inestabilidad y los escándalos de corrupción.
El movimiento Bulgaria Progresista agrupa a exfuncionarios, oficiales del ejército y representantes sindicales, algunos de ellos vinculados a la industria armamentística, actualmente en auge por el suministro al ejército ucraniano. Radev realizó una campaña contra las desigualdades sociales y a favor de la rendición de cuentas, evitando prometer cambios radicales y enfocándose en restablecer la confianza en las instituciones.
Además, se opone al envío de ayuda militar a Ucrania, argumentando que esa práctica prolonga el conflicto. Durante un acto de campaña, mostró imágenes junto al presidente ruso, Vladimir Putin, aunque sus colaboradores descartaron posibles giros extremos en política internacional.

La trayectoria política de Radev comenzó en 2016, cuando fue elegido presidente como candidato independiente con el respaldo del partido socialista.
Durante su mandato mantuvo una relación tensa con el ex primer ministro Boiko Borisov, al que acusó reiteradamente de permitir la corrupción. Radev también apoyó abiertamente las protestas contra la corrupción en 2020, llegando a unirse a los manifestantes desde el palacio presidencial, una acción que aceleró la caída del gobierno de Borisov.
Las protestas ciudadanas de los últimos años exigieron elecciones justas y un sistema judicial capaz de combatir la corrupción endémica en Sofía y el resto del país.


