Qué pasa en una colonia de avispas cuando no hay reina: caos, peleas y supervivencia

Investigadores del Reino Unido estudiaron a estos animales en la Zona del Canal de Panamá. Por qué los resultados permiten entender cómo pueden mantenerse unidos incluso cuando el orden interno se rompe

Infobae

Las avispas sociales encierran secretos sobre el equilibrio en sociedades complejas. Cuando una reina falta, la colonia experimenta un caos que no implica necesariamente su fin.


Científicos del Reino Unido descubrieron que, en medio de la crisis, existen individuos de la colonia de avispas de papel rojas, Pascuero o carán que sostienen la vida del grupo, según los resultados que publicaron en la revista Animal Behaviour.

Demostraron que la desaparición de la reina desató luchas de poder y desorden social, pero algunas avispas respondieron con mayor entrega a las tareas vitales. Así, la colonia ubicada en Panamá superó el conflicto.

Primer plano de varias Avispas Polistes canadensis, de cuerpo marrón rojizo y patas amarillas, sobre las celdas hexagonales de un nido de papel
Científicos británicos descubren que algunas avispas asumen funciones vitales para sostener la colonia durante la crisis de liderazgo (UCL)

La investigación fue conducida por Owen Corbett y su equipo, con el respaldo de la University College London, el Instituto de Zoología de la Sociedad Zoológica de Londres, el Instituto de Ciencia Animal ELGO-DIMITRA de Grecia y el Centro de Investigación Biomédica Alexander Fleming.

El trabajo de campo se hizo en Panamá y recibió apoyo de la Institución Smithsonian y el Consejo de Investigación del Ambiente Natural del Reino Unido.

Sin reina, sin orden: la guerra por el trono

Primer plano de una avispa Polistes canadensis de color naranja rojizo con antenas oscuras y alas translúcidas, posada en una varilla metálica
El estudio liderado por Owen Corbett revela cómo la agresión y la competencia dominan la sucesión de la reina en las avispas sociales (Ricardo Arredondo íNaturalist)

A pesar de su nombre científico, la avispa Polistes canadensis no habita en Canadá. Su distribución abarca desde el sur de Arizona y el sureste de Estados Unidos hasta el norte de la Patagonia, con presencia en México, América Central, el Caribe y gran parte de América del Sur.

Los investigadores se centraron en entender cómo la colonia responde ante esa ruptura. El problema de fondo era cómo sociedades tan organizadas enfrentan una sucesión marcada por la agresión, sin reglas claras ni jerarquías rígidas.

Mientras unas pelean, otras alimentan

Primer plano de varias avispas de papel rojas, Avispas Polistes canadensis, sobre un nido hexagonal de papel con fondo oscuro
La investigación en Panamá fue apoyada por la University College London y varias instituciones internacionales de zoología y ciencia animal (UCL)

La investigación se hizo en colonias silvestres de la Zona del Canal de Panamá. Cada avispa recibió marcas de pintura para seguir sus movimientos antes y después de la desaparición de la reina.

La colonia atravesó fases de conflicto extremo. La agresión se multiplicó por diez respecto a lo habitual y no fue posible anticipar quién sería la nueva reina a partir del comportamiento previo de las candidatas.

Primer plano de varias avispas de color naranja rojizo, identificadas como Polistes canadensis, subiendo por la corteza de un árbol
Las avispas de papel rojas muestran una sucesión caótica, diferente a la de especies de zonas templadas con jerarquías más predecibles ( Jon Arias íNaturalist)

Lo que ocurrió después fue lo más revelador del estudio. Mientras unas avispas peleaban por el liderazgo, otras —a las que los investigadores llamaron “compensadores”— salían del nido por primera vez a buscar alimento.

Estas dos estrategias convivieron al mismo tiempo dentro del mismo nido. Las que peleaban pasaban más tiempo adentro, centradas en la disputa. Las compensadoras salían más, conseguían comida y peleaban menos.

Owen Corbett, investigador principal del estudio, dijo: “Mientras algunos individuos peleaban por la dominancia, otros evitaron por completo el conflicto y discretamente se pusieron a trabajar para mantener la colonia en funcionamiento. La cooperación no desapareció; se redistribuyó.”

Para medir quién dominaba a quién, los investigadores usaron el sistema de puntuación Elo, una herramienta estadística que asigna puntajes según el resultado de cada enfrentamiento entre individuos. Las redes de agresión se volvieron más densas y menos lineales tras la desaparición de la reina.

El caos que aún guarda preguntas

Primer plano de una avispa de papel roja (Polistes canadensis) con cuerpo marrón rojizo y alas transparentes posada sobre una hoja verde con fondo oscuro
Mientras parte de la colonia pelea por el liderazgo, otras avispas denominadas 'compensadoras' mantienen las tareas de forrajeo y alimentación (Alfonso Gutiérrez Aldana íNaturalist)

Tras los resultados, los investigadores sugirieron investigar por qué solo algunas especies desarrollaron este tipo de mecanismo compensador.

Los investigadores advirtieron que midieron el forrajeo como reflejo del cuidado de las crías, pero que sería necesario rastrear directamente la supervivencia de la descendencia durante estos periodos de conflicto.

Cerca de un tercio de las avispas permaneció inactivo en todo momento, lo que abre preguntas sobre qué rol cumplen esos individuos en la dinámica del nido.

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