PSG 1 (4)-Arsenal 1 (3) / Luis Enrique lo vuelve a hacer

Tiranía del PSG que gana su segunda Champions consecutiva en una tanda de penaltis agónica. Gabriel mandó a las nubes las aspiraciones del Arsenal.


Pablo M. Fuentenebro
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El PSG de Luis Enrique se salvó de nuevo en los penaltis. Los fallos de Eze y Gabriel condenaron al Arsenal. Raya paró un lanzamiento a Nuno Mendes, pero no fue suficiente. El PSG extendió su tiranía en Europa con su segunda Champions consecutiva. El Spanish Arsenal, digno derrotado, se va otra vez de vacío como hace 20 años.

El PSG de Luis Enrique se coronó de nuevo campeón de la Champions tras una tanda de penaltis fratricida, agónica. La tanda le cayó de nuevo de cara al PSG. Como en las tres finales anteriores de este año. En la Supercopa de Europa ante el Tottenham, ante el Flamengo, en la Intercontinental, y ante el Olympique de Marsella en la Supercopa francesa. Cuatro ruletas rusas y en las cuatro salió victorioso el PSG. La suerte no se busca, se trabaja y los de Luis Enrique le deben mucho a su puntería desde los once metros.

Luis Enrique es leyenda del PSG. Gloria eterna en París al técnico español. Con el asturiano el equipo que soñaba con colarse entre los grandes de Europa es indestructible. Un equipo inigualable. El conjunto de París repitió victoria en la Champions 2026 y extendió su tiranía en Europa. No hay mejor y más grande equipo en todo el mundo en estos momentos. Si en 2025 ya logró lo nunca visto en París, ahora repite triunfo. Su tercer triunfo personal en la Liga de Campeones que le coloca entre los más grandes entrenadores de siempre. Y lo hizo a su estilo, incluso aún más mejorado, más arrollador si cabe. Su monstruo ha mutado y es hasta más fiero, más dominador. Cuando nadie imaginaba que podía ser mejor... lo es. Un equipo de ensueño el construido por el técnico español. El asturiano se llevó a lo grande el duelo de españoles y le ganó la partida a Mikel Arteta. El Arsenal rozó la gesta, pero se quedó de nuevo, como en 2006 con la miel en los labios. Gabriel mandó sus aspiraciones al cielo de Budapest. Ninguna derrota en esta Champions para el Arsenal y únicamente 43 minutos por debajo en el marcador. Un récord que se quedará en nada. El fútbol es injusto y más con el equipo gunners. La Champions tendrá que esperar. Para Luis Enrique los Campos Elíseos están abiertos de par en par. La ciudad de París es suya.

Pese a lo que se podía suponer, mordió pronto el Arsenal. Una pelota mal despejada por Marquinhos, rebotó en Trossard y le cayó a Havertz para correr a la espalda de Achraf. El alemán se vio tan solo que tuvo tiempo para pensar y fusilar por el palo corto al portero Safonov. La pegó con el alma el germano. Un cañonazo que hizo estallar Londres, Budapest y cambió pronto el plan del partido. Era el minuto 6.

Havertz, el jugador de las finales, volvió a aparecer cuando se le necesita, como en 2021 con el Chelsea ante el Manchester City. El Arsenal salió mandón desde el saque inicial. Quiso avisarle al PSG que estaban en la final para ganarla. Nada del paseo de 2025 ante el Inter. Presión constante y provocando el fallo de los jugadores del PSG. Se había dado la vuelta a la tortilla. El aspirante parecía el campeón y al equipo francés le temblaban las piernas. Se les vio a los pupilos de Luis Enrique más tensos, más espesos.

Luis Enrique lo vuelve a hacerFRANCK FIFE

Tuvo que masticar el choque el PSG. Tenía que trabajarlo. Desde el 0-1, Luis Enrique se dio cuenta rápido que las armas con las que desaborló al Bayern en semifinales no le iban a servir ante los de Arteta. El Arsenal no dejó correr al PSG y ahí estuvo parte de su éxito. La solidez defensiva de los defensas ingleses era infranqueable. ¡Qué primera mitad de la pareja Gabriel-Saliba! Mosquera e Hincapié se multiplicaron ante Kvaratskhelia y Doué. Raya apenas tuvo trabajo en la primera mitad.

Dembélé iguala de penalti

En el tramo final mejoró el PSG, Luis Enrique buscaba dominar, el Arsenal todo lo contrario. Que en el partido ocurrieran pocas cosas y lo que pasara cayera del lado inglés. Por momentos se impuso su fútbol, nada aburrido, pero sí trabado, generoso en el esfuerzo y tenaz. Los muchos años de trabajo daban sus frutos. Por eso salió de inicio Lewis-Skelly, con más piernas, y Zubimendi tuvo que esperar su oportunidad en el banquillo.

Se vio el choque que se esperaba de dos estilos muy bien diferenciados. El mismo dibujo sobre el césped, pero de distintas formas de aplicarlos sobre el terreno de juego. Dos visiones de fútbol igual de vistosas y efectivas. El partido no defraudó. Fue claramente por esos derroteros. Un PSG mandón, que buscaba correr y un Arsenal con todo controlado que se gustaba con el esfuerzo físico. Pero este PSG es incisivo hasta en los días de notable. Poco a poco impuso su juego y logró la igualada. De las pocas ocasiones que Kvaratskhelia logró zafarse de Mosquera, el español trabó al georgiano dentro del área. Penalti que no dudó en señalar Siebert. Dembélé no perdonó ante Raya.

Luis Enrique lo vuelve a hacerFRANCK FIFE

El gol volvió loco el partido. El Arsenal pasó un tramo en el que estuvo en la lona. Intentó corregirlo Arteta dando minutos a Gyökeres, aunque sentó a Odegaard y perdió la brújula. El PSG se gustaba y encima empezaba a correr. La tuvo Kvaratskhelia, aunque entre Lewis-Skelly y el poste evitaron el gol. También Barcola pero un soberbio Raya le arrebañó el balón cuando ya se cantaba gol en el Puskas Arena. Vitinha no acertó por milímetros... y en el último instante una carrera eterna de Barcola acabó en el lateral de la red. El PSG acumulaba fallos y el Arsenal respiraba.

El esfuerzo físico a estas alturas de la temporada, el próximo Mundial a la vuelta de la esquina y el miedo a perder hizo mella en la prórroga. El Arsenal clamó por un posible penalti de Nuno Mendes a Madueke, similar al que le señalaron en contra, pero sus protestas fueron infructuosas. Tocaban los penaltis y ahí el PSG sacó sus armas de campeón. Le salió el temple y al Arsenal le pesó la historia de 139 años de espera por la Liga de Campeones.

El PSG entra de lleno en el pelotón de clubes con dos Champions consecutivas. Como el Real Madrid, el Benfica, el Inter, el Ajax, el Bayern, el Liverpool, el Forest o el Milan aunque rivaliza con el Real Madrid de Zidane en la Liga de Campeones moderna ha sido el único en repetir victoria de manera seguida (2016-18), en ese trienio blanco que pasó a la posteridad. Igual de admirado se recordará al PSG de Luis Enrique. Un equipo poderoso en ambas áreas, avasallador con la pelota, al espacio, al contragolpe y en velocidad. Así mató al Arsenal en el Puskas Arena. Luis Enrique está tocado por una varita.

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