Prueban una tecnología que podría “romper” la envoltura del virus de la gripe: su posible uso médico

El trabajo, publicado en Scientific Reports, se realizó en laboratorio y aún debe validarse en otras etapas


Los experimentos mostraron que, tras unos minutos de exposición a estas ondas sonoras, los virus se fragmentan y pierden su capacidad de infectar células. La clave está en que el ultrasonido, a ciertas frecuencias, hace vibrar la envoltura del virus hasta romperla, como cuando una nota muy aguda puede romper una copa de vidrio.

El estudio fue realizado por Flavio Veras, Gilberto Nakamura, Marcelo A. Pereira-da-Silva, Gilia Ruiz, Carlos Constantino, Ronaldo Martins, Eurico Arruda, Fernando Cunha y Odemir Bruno. Trabajan en la Universidad de San Pablo, y en la Universidad Estatal Paulista y publicaron los resultados en la revista Scientific Reports.

El sonido que los virus no pueden resistir
(Imagen Ilustrativa Infobae)

Científicos de Brasil descubren que el ultrasonido de alta frecuencia puede destruir la envoltura del coronavirus SARS-CoV-2 y el virus de la gripe H1N1 (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los virus respiratorios mutan rápido y con frecuencia se vuelven resistentes a los medicamentos disponibles. Eso significa que los tratamientos que funcionaron ayer pueden no funcionar mañana, y desarrollar nuevos antivirales lleva años.

Los métodos físicos que ya existen para eliminar virus, como la radiación ultravioleta o el calor, destruyen al virus pero también dañan los tejidos del cuerpo humano. Por eso no se pueden usar como tratamientos médicos directos.

Ante ese vacío, los investigadores se preguntaron si el ultrasonido diagnóstico, que ya circula a diario en hospitales de todo el mundo, podría tener un efecto directo sobre la estructura de los virus.

El objetivo de los investigadores fue probar si las ondas de sonido de alta frecuencia pueden desestabilizar y destruir la envoltura de virus como el SARS-CoV-2 y el H1N1, sin alterar la temperatura ni la química del medio donde viven.

Vibrar hasta romperse: así actúa el ultrasonido

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El ultrasonido actúa sobre la estructura de los virus sin alterar la temperatura ni el pH, lo que descarta efectos térmicos o químicos indeseados (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los científicos tomaron muestras de SARS-CoV-2, en sus variantes Wuhan, Gamma y Delta, y de influenza A (H1N1), y las expusieron a ultrasonido de entre 3 y 20 MHz durante períodos de 1 a 30 minutos. Usaron equipos clínicos de diagnóstico por imágenes, los mismos que se encuentran en cualquier hospital.

Para ver qué le pasaba a los virus, emplearon microscopía electrónica de barrido, que toma imágenes muy detalladas de la superficie de los virus, y microscopía de fuerza atómica, que mide la forma y la rigidez de partículas a escala nanométrica, es decir, millones de veces más pequeñas que un milímetro.

Las imágenes revelaron que, tras la exposición, las partículas virales presentaron superficies irregulares, envoltura colapsada y fragmentación.

Día Internacional del Animal de Laboratorio - Animal de Laboratorio – Perú – noticias – 23 abril
Investigadores de la Universidad de San Pablo y la Universidad Estatal Paulista recomiendan avanzar hacia pruebas en modelos animales y organoides (Freepik)

En el caso del H1N1, las partículas directamente desaparecieron del rango de detección, lo que indica una destrucción aún más extensa que la observada en el SARS-CoV-2. Ambos resultados apuntan a un daño estructural real y medible.

Durante todo el proceso, los científicos monitorearon la temperatura y el pH del medio. El pH es una medida de acidez o alcalinidad, y ninguno de los dos parámetros cambió.

El mecanismo propuesto se llama resonancia acústica. A ciertas frecuencias, las ondas de sonido se acoplan con la estructura física del virus y hacen que su envoltura vibre hasta romperse, un proceso que depende del tamaño y la forma del virus y no de su composición química.

Grupo de mujeres responsables usando tapabocas como medida preventiva contra el COVID, subrayando el compromiso compartido con la salud pública y la protección individual. (Imagen Ilustrativa Infobae)
El estudio se realizó en laboratorio y sus resultados aún no se probaron en seres humanos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los autores proponen que el ultrasonido podría usarse como complemento de los tratamientos antivirales existentes, al dañar previamente la envoltura del virus y potenciar así la acción de los fármacos. También sugieren explorar su uso para desinfección en entornos clínicos.

La principal limitación del estudio es que todos los experimentos se realizaron en laboratorio, fuera del cuerpo humano. Aún no se sabe cómo se comporta este método en tejidos vivos, ni cuáles serían sus efectos sobre células sanas en un organismo real.

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