Por qué el caldo de huesos es “oro líquido”: los beneficios para la piel, las articulaciones y las defensas

Este alimento reúne colágeno, aminoácidos y minerales esenciales con bajo aporte calórico, según especialistas de Harvard y la Cleveland Clinic. Paso a paso, cómo hacerlo en el hogar

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En los últimos años, el caldo de huesos ha ganado una notable popularidad, tanto en redes sociales como en el sector alimentario, donde se le conoce como “oro líquido” o “milagro líquido”. Esta tendencia ha sido impulsada tanto por su incorporación en varias dietas así como por su presencia en suplementos y hasta en productos para mascotas.


La definición se basa en su método de elaboración: consiste en cocer lentamente huesos de animales en agua durante 12 a 24 horas. Este proceso prolongado permite extraer colágeno, proteínas y una variedad de micronutrientes. Harvard precisa que, por su técnica y composición, se diferencia de los extractos comunes, que suelen prepararse con carne y requieren menor tiempo de cocción. El uso de vinagre como ingrediente ácido es común para facilitar la extracción de proteínas.

Desde el punto de vista nutricional, el caldo de huesos aporta entre 50 y 80 calorías por ración y entre 8 y 10 gramos de proteína por taza, según la Cleveland Clinic y Harvard. El colágeno proporciona estructura y soporte a tejidos como la piel, músculos, huesos y articulaciones, mientras que los prótidos contribuyen a la reparación y formación de tejidos, además de favorecer la salud del sistema inmunitario y la regulación de la presión arterial.

Asimismo, contiene aminoácidos y minerales esenciales, entre ellos potasio, calcio, magnesio, fósforo, hierro y selenio, así como vitamina A y vitaminas del grupo B, tal como explica la dietista Julia Zumpano citada por National Geographic. Así, el caldo de huesos se caracteriza por su contenido en proteínas, colágeno y micronutrientes extraídos de los huesos y tejidos conectivos, y por su aporte calórico moderado, lo que ha favorecido su popularidad entre quienes buscan opciones nutritivas dentro de diversas tendencias alimentarias.

Una olla grande de caldo de huesos hirviendo sobre una hornalla encendida, con sal, pimienta y hojas de laurel en cuencos sobre una mesada de madera.
Se elabora hirviendo huesos de vaca, pollo o cerdo con vegetales y hierbas durante varias horas para obtener un líquido nutritivo y sabroso (Imagen Ilustrativa Infobae)

Beneficios a la salud del caldo de huesos

El consumo ha sido vinculado, según diversos especialistas, con mejoras en la salud intestinal y el fortalecimiento del sistema inmunitario. De acuerdo con explicaciones recogidas por National Geographic, expertos como la dietista Julia Zumpano, del Centro de Nutrición Humana de la Clínica Cleveland, señalan que los aminoácidos y micronutrientes presentes pueden proteger la barrera intestinal y favorecer una mejor integridad de este órgano. El revestimiento intestinal, esencial para la digestión, puede debilitarse con el tiempo y provocar condiciones como el síndrome del intestino permeable; en este sentido, el consumo regular de caldo de huesos ayudaría a reforzar dicha barrera y aliviar el malestar estomacal.

En el ámbito científico, tanto Healthline como la Cleveland Clinic mencionan que el caldo de huesos contiene aminoácidos como la glicina y la arginina, reconocidos por sus propiedades antiinflamatorias. Una investigación en animales sugiere que la gelatina y otros compuestos pueden reparar y proteger el revestimiento del tracto gastrointestinal. Asimismo, un ensayo de 2021 en modelos de colitis ulcerosa ha mostrado efectos positivos en la reducción de la inflamación intestinal tras la administración de caldo de huesos.
Un cuenco de caldo de huesos humeante con zanahorias, cebolla y carne en una mesa de madera rústica, junto a una cuchara, sal y pimienta.
Aporta entre 8 y 10 gramos de proteína por porción y contiene minerales como calcio, magnesio y potasio, útiles para mantener la estructura ósea (Imagen Ilustrativa Infobae)


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