NBA | Wolves 114 - Spurs 109 (2-2) / Un codazo que puede salir muy caro
La expulsión de Wembanyama en el segundo cuarto abre las puertas de la serie de par en par a los Wolves.
Cuando faltaban 8 minutos y 39 segundos para el descanso el francés soltó un codazo a Reid que impactó en el lado derecho de su cara, entre la mandíbula y el cuello, y que los árbitros, después de revisarla en el vídeo, la señalaron como flagrante tipo 2, lo que suponía la expulsión inmediata de Wembanyama. Se iba al vestuario con 4 puntos, 4 rebotes, 3 faltas personales y dejando a su equipo cojo por dentro. Existe la posibilidad de que le sancionen con un partido, lo que supondría perderse el quinto que se juega mañana en San Antonio, pero parece poco probable que la NBA tome esa decisión. Y aunque sus compañeros hicieron un ejercicio de resistencia magnífico durante muchísimos minutos, su ausencia se convirtió en un boquete por el que se colaron los Wolves en los últimos minutos para llevarse el encuentro (114-109) e igualar la serie (2-2).
Con los tiros libres anotados por Reid tras la falta flagrante de Wembanyama, Minnesota se puso cuatro arriba. Sin embargo, la expulsión de la estrella no iba a tener un efecto inmediato en el marcador, en un partido que siguió siendo muy igualado y en el que el trío exterior de los Spurs dio un recital de canastas de media distancia para mantener a los suyos dentro del partido e, incluso, mandando durante un buen rato. De’Aaron Fox, Stephon Castle y Dillan Harper tomaron el timón de la nave y entre los tres sumaron 68 puntos y 17 asistencias.
Pero, como decíamos, la defensa cerca de su propio aro de los Spurs sufría sin su mejor jugador. Anthony Edwards fue el que mejor aprovechó los espacios que se abrieron de repente forzando una y otra vez penetraciones para anotar cerca de la canasta. El escolta, al que los Spurs están sometiendo a una defensa muy física, está jugando cada partido de la serie un poquito mejor que el anterior, dando muestras de que cada vez está más cerca de recuperar su mejor versión. Muestra de ello es que 16 de sus 36 puntos los metió en el último cuarto. Dos triples casi seguidos a mediados de ese periodo colocaron de nuevo a los suyos por delante (98-97) después de muchos minutos persiguiendo a los Spurs.
Sin embargo, fue a partir de ahí cuando más palpable se hizo la ausencia de Wembanyama. Con todo por decidir, los hombres grandes de Minnesota aprovecharon a las mil maravillas que el francés no estaba para dar el último empujón hacia la victoria. Rudy Gobert convirtió un 2+1 a pase de Reid y poco después se colgaba del aro tras una asistencia de Julius Randle para poner el 107-101. Y el propio Reid ponía el +7 a 40 segundos del final. Pero no estaba todo cerrado. Los Spurs consiguieron reducir la desventaja a 3 y con 9,8 por jugarse llegó la jugada surrealista del partido. Sacaban desde su campo los Wolves y la presión de los jugadores rivales les obligó a hacerlo en largo, jugándose un balón que bien podían haber perdido si no fuese porque Ayo Dosunmu hizo una recepción más propia de la NFL, con el esférico golpeándole en última instancia y de manera milagrosa en la pierna, lo que salvó la posesión para los locales y evitó que los visitantes tuviesen un último tiro para forzar la prórroga.


