NBA | Playoffs 2026 | Spurs-Timberwolves (0-1) A los Spurs de Wembanyama se les ven las costuras
La mayor experiencia y capacidad de lucha en ‘playoffs’ a la que se han acostumbrado los Timberwolves decidió el primer duelo entre ellos y los Spurs. Champagnie, decisivo.
Más hechos. Más preparados para la lucha. Más listos. Y los T-Wolves se llevan el factor-cancha del AT&T Center a la primera de cambio. 0-1 a su favor. Lo consiguieron en un partido bien cerrado que terminó con 102-104 en el marcador. Una consecución de golpes que aventuramos a vaticinar que se van a repetir en la mayoría de duelos, que prometen dureza y calidad; en definitiva, baloncesto del bueno. No bastó en las filas locales el triple-doble del jugador que al que más fe tienen, no para ahora sino para el medio y largo plazo: Wembanyama, con 11+15+12 y cinco asistencias, estuvo todo lo activo que le dejaron. Ahí está la clave, en ese matiz, en dejarle o no campar a sus anchas por la pista. La defensa que planteó el cuerpo técnico de Minnesota estuvo a la altura del reto que supone enfrentarse a una espécimen único. Por ahí se hizo buena parte del camino.
Los Wolves activaron para esta noche a la pieza más importante de su puzle, Anthony Edwards, que se había perdido dos partidos por una hiperextensión de la rodilla izquierda. De hecho, el equipo saca adelante de manera heroica una eliminatoria peligrosísima ante los Nuggets de Jokic, ya de vacaciones por su culpa. Otros dos se quedaron por el camino: Donte DiVincenzo, herido de gravedad, no volverá hasta la próxima temporada; Ayo Dosunmu, al que sí se le espera próximamente. El componente físico, del que además Minnesota ha hecho gala estos años por ser un arma con el que se sienten a gusto, aquí les va a la contra y han sabido revertir el problema de igual manera. Vamos a ver quién les para con esta inercia.
Para los de Finch hay otros elementos con los que contar en esta partida. Randle (21), con sus idas y venidas. Naz Reid, que acumuló un +15 con él en pista. Conley (12), inmortal en su papel. Y otros dos jugadores con 16 puntos per cápita: Jaden McDaniels, el estandarte de la defensa y de la actitud guerrera, y Terrence Shannon, que ante la cantidad de talento que suman los Spurs en la posición de base se mostró resolutivo dentro de sus capacidades. Buenos relevos, buenos resultados. Y con Anthony Edwards, además, comenzando sin titularidad y con limitación de minutos, 25; 8/13 en tiros de campo y tres rebotes y tres asistencias. Dylan Harper, otro suplente pero novato en la NBA, fue el máximo anotador en el otro lado con 18 tantos.
Los Spurs deben tomárselo como lo que es: ganar experiencia a marchas forzadas para sobrevivir en lo que puede ser una pugna cruenta por las finales de conferencia. En el otro lado ya se pegarán Thunder y Lakers, a la espera de Luka Doncic, por el mismo premio. Así se les vio en la resolución de este primer asalto, absorbiendo la filosofía y sabiendo que es una eliminatoria al mejor de siete en la que las dinámicas cambian hasta el extremo; ya lo saben ellos y los Wolves de la eliminatoria pasada. Lo tuvieron para ganar, con una transición rápida en la que les falló la improvisación, pero hasta en el error supieron levantar la cabeza y admitir que mejores días vendrán. Champagnie tuvo el triple que daba el triunfo.
Cualquiera se puede ver tentado por el récord de tapones de Wembanyama, hasta doce colocó, pero se le vieron las costuras tanto a él como a los demás jóvenes Spurs. No es problema. Están en la edad. Las defensas contra el francés fueron de aplauso. Le forzaron a un 5/17, errando los ocho triples que intentó. Gran esfuerzo. De un dos contra uno a ayudas ultrarrápidas. De eso también va el baloncesto, un deporte de equipo y una NBA en la que sí se defiende en esta parte del año (mal que le pese a alguno). La igualdad fue máxima. Empate a 45 al descanso. Edwards estaba midiendo esfuerzos, viendo cómo reaccionaba su rodilla tras el golpazo de la anterior serie. Entrando en el último, una ráfaga de ímpetu pareció favorecer a los Spurs con la connivencia de la grada: triple de Castle, taponazo de Wemby a ‘Ant’, contragolpe de Fox. Pero nada que ver. El parcial que endosaron los Wolves ahí fue de 2-14, coronado con triple de Conley en la esquina derecha. San Antonio puso sobre la mesa sus dosis de rebeldía y se colocó a cuatro en el último minuto, Wembanyama y un matazo acababan de rebasar únicamente la barrera de los diez puntos individuales. Se le hizo largo el minuto a Minnesota. Harper, jugador de primer año, le robó la cartera junto a Vassell en un saque de banda. 102-104. Balón para Randle, que se quedó con un pequeño en el exterior y quiso lanzar, bien punteado, fallando su opción. ¿Wembanyama? Tenía el balón y dudó. No hubo tiempo muerto. Quedaban cinco segundos. Rápido paso a la otra zona del campo, donde Julian Champagnie se vio forzado al tiro en la banda derecha: amago para lanzar y tiro muy corto, le pudo la presión. Gran partido y bonito desenlace, de todas formas, esperemos ver muchos más.


