NBA | Playoffs 2026 (3-2) / Wembanyama, de codazo a partidazo

Victor Wembanyama pudo disputar el quinto partido al no sancionarle la NBA. Él aprovechó para reivindicar su baloncesto por encima de polémicas. 3-2 para San Antonio.

Mike Maestre
As
El codazo de Wembanyama a Reid que conllevó la primera expulsión del francés en Estados Unidos se trasladó en alma, no en cuerpo, del cuarto al quinto partido de la eliminatoria entre Spurs y Timberwolves. La Liga de la que ejerce como jefe Adam Silver dejó sin sanción extra el golpe de la superestrella de Le Chesnay a su oponente, que le sacó de quicio y reveló su lado oscuro, en una decisión controvertida. Libre como el viento, Wemby pudo actuar como si nada en el duelo que las dos franquicias tuvieron en la templada noche del martes.

Así que, limpio de cargos y también de mente, Victor Wembanyama quería tomarse la revancha deportiva de tan amargo trance. Por imagen y por humanidad. En parte fue gracias a su ausencia por la que los T-Wolves habían igualado la serie a dos. Anoche fue otra historia. 126-97, repaso coral, en el que el francés brilló como pocos saben hacer. 27 puntos y 17 rebotes más 5 asistencias y 3 tapones. 9/16 en tiros de campo, sin exagerar. Todo ello, en 33 minutos. A estas alturas de curso y con su edad, 22, son dígitos que sólo pusieron sobre la mesa Doncic y ‘Magic’ en sus respectivos momentos.

Fuera de estadísticas vacías, aquí había un derecho a la reivindicación que el interior de los Spurs ejerció como si viniera en los estatutos del baloncesto. Era una forma de pedir perdón por el chispazo mental que le condujo al codazo a Reid y, por supuesto, otra manera de demostrar que él ha venido al mundo a dominarlo por las buenas y sin malas artes. De nuevo emparejado mucho con Naz, sin dejarse picar ni por él ni por otros oponentes, dejándose ver en jugadas como la de la foto que acompaña esta crónica. Esta vez todo salió a pedir de boca.

Reid, autor de 12 puntos en 31 minutos, fue el recurso de Chris Finch para no dejar desprotegida a Minnesota con el mal hacer del pívot titular, Rudy Gobert, el francés que no puede defender a su compatriota. Más móvil, más atacante. Esta vez Wemby fue una entidad superior y, con el apoyo de los demás hombres de San Antonio, reinó. Castle (17) o, sobre todo, el aire que dieron desde el banquillo Harper (12) y Johnson (21) resultaron vitales para colocar el 3-2 a favor de los texanos en una de las semifinales de conferencia más bonitas del año.

Ahora la pelota está en el tejado de los Wolves, que vuelven a su casa para tratar de ganar en Minny el sexto choque y forzar el partido definitivo. Eso será en la noche del viernes al sábado. Mientras, los Thunder esperan a su próxima presa después de barrer a los Lakers en la otra eliminatoria. Para verse con ellos, y como se demostró en el encuentro que nos ocupa, necesitarán más que a un buen Anthony Edwards y los recursos en ambos lados que aportan McDaniels y Dosunmu. Falta el punto extra que ya hemos visto a los lobos.

La regañina arbitral se la llevó Reid esta vez en la pugna con Wembanyama, una técnica por un pequeño empujó al pelear un rebote. Porque el que estaba sacando de sus casillas a los otros era Victor. 18 puntos en el primer cuarto con dos únicos errores en los lanzamientos. Y eso que ahí habían aguantado los Wolves, no así en el segundo cuarto donde vinieron las suspicacias. Minnesota dejó de anotar con fluidez, 17 en esa manga, y la cosa se calentó. Wemby, que se refirió a las mariposas del estómago para expresar cómo se siente mentalmente al afrontar estos partidos (para él son una nueva experiencia), aguantó sin pelear. Sólo habló con el balón entre sus dedos. 2-14 para Minnesota en el tercer acto, igualando fuerzas y pidiendo paso, pero un espejismo frente al desarrollo regular de San Antonio. Keldon Johnson apareció como nadie en esos minutos para reestablecer las ventajas locales y enamorar al público del Frost Bank Center. De ahí al final sólo los Spurs parecieron preparados no únicamente para vencer este encuentro sino los que pelear los que vendrán en la siguiente ronda; de momento deben asegurar el pase en ésta.

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