Mourinho tiene dos peticiones para entrenar al Real Madrid
El técnico quiere tener voz en la política de fichajes y que se respeten las jerarquías de la estructura deportiva.
El Benfica aún está con posibilidades de clasificarse para la Champions y Mourinho quiere estar centrado en su actual proyecto. Y cierra la temporada el fin de semana del 16-17 de mayo. A partir de ahí, Mourinho tomará la decisión respecto a su futuro. Fuentes bien informadas de la situación aseguran a AS que aún no se ha producido un contacto directo entre Mourinho y el Real Madrid. Y que esa será la última fase de la operación, en la que todo quedará definido. Hasta el momento sólo ha habido un acercamiento entre Mendes y la cúpula blanca. La gran novedad es que el técnico ya tiene la oferta de renovación del Benfica sobre la mesa.
Mourinho está feliz en el Benfica, esa vuelta al hogar que le ha permitido volver a estar más cerca de su casa y de su familia y poder entrenar a un equipo histórico como Las Águilas, donde empezó su carrera. Con todo y como es lógico, el hecho de que el Madrid finalmente se lanzara a por su fichaje cambiaría todo para él. Y estado la posibilidad latente ya ha hecho un diagnóstico de la situación. Mourinho también tiene sus peticiones para entrenar al Madrid. Son fundamentalmente dos. Una se refiere en cuanto a la voz que pueda tener el entrenador respecto a los fichajes que se vayan a realizar. La otra tiene que ver con la estructura del club.
ANTONIO COTRIMEn primer lugar, a Mourinho le gustaría tener peso en las decisiones que se vayan a tomar no tanto en cuanto a los nombres, pero sí sobre las posiciones que se tienen que reforzar. En este primer diagnóstico su conclusión es que la plantilla está descompensada en algunas áreas con respecto a otras. En su primera etapa en el Real Madrid el club fichó por petición suya a jugadores que fueron muy importantes como Modric (sobre todo el croata), Khedira y Özil.
En segundo lugar, Mourinho tiene en la cabeza la estructura de la entidad. No es cuando al organigrama, la dirección deportiva o la dirección de fútbol, pero sí en cuanto a que se respeten las jerarquías y el trabajo de todas las áreas. Siempre ha sido así en su caso, la parcela del primer equipo lleva estrictamente el sello de Mourinho. Lo que se intenta evitar es que se produzcan situaciones como las que se han vivido esta temporada con Vinicius, con el desaire que tuvo con Xabi Alonso. Situaciones que puedan desestabilizar a la plantilla en el rendimiento deportivo que debe tener.
Desde el fin de semana que viene el Madrid tendrá diez días para hacer efectiva la operación de Mourinho sin que el coste sea elevado, ya que hay una cláusula en su contrato que le permite salir por tres millones de euros hasta diez días después de que el Benfica juegue su último partido de la temporada.


