Mourinho “Creo que el Madrid contactará conmigo la próxima semana; no soy estúpido”
“No he hablado con Florentino, pero sé que hay contactos entre el club y Jorge Mendes”, responde. Para añadir: “Y creo que se van a transformar en contactos conmigo”. Pide tiempo
Poco después, volvió a esconder sus cartas: “Ahora mismo es casi seguro que me quedaré en el Benfica, porque tengo contrato y una oferta que aún no he visto, pero mi agente me dijo que era excelente. Por parte del Real Madrid, de momento no tengo nada pero, obviamente, repito: ninguno de nosotros es tonto”. Y sobre si es posible decir ‘no’ a una oferta del Real Madrid, dejó esta reflexión final: “Depende de la oferta, de lo que esperen de mí. No hablamos de más o menos euros, sino de lo que esperan de mí, de si estoy en condiciones de cumplir con lo que proponen, con el perfil de trabajo que plantean. Veremos qué pasa”.
Mourinho, frente al Estoril.FILIPE AMORIMRueda de prensa
−¿Se quedará en el Benfica?
−No lo sé, cuando lo sepa, diré. Existe la posibilidad de continuar, sí. Mi intención es ver qué tengo la semana que viene. Objetivamente, tengo una oferta de renovación del Benfica, que valoro tanto como la oportunidad que me dieron de entrenar al club hace meses. Pero en las últimas semanas no he querido pensar en mi futuro, en lo que se dice y lo que no se dice. Nadie es tonto, obviamente algo está pasando. Pero como dije, no hay contrato firmado, ni contrato sobre la mesa, ni conversaciones entre el presidente del Real Madrid y yo, ni conversaciones entre nadie importante de la estructura del club y yo. En este momento, lo único real y efectivo que existe es una oferta de continuación del Benfica.
Mi intención es ver qué tengo la semana que viene
Mourinho, en rueda de prensa
−¿Hizo Rui Costa todo lo posible por retenerlo?
−Rui Costa firmó un contrato conmigo, cuando llegué aquí, en el que acordamos incluir una cláusula que nos protegería éticamente en caso de que perdiera las elecciones. Tengo contrato por un año más; nadie obligó al Benfica a renovarlo; pero al no renovarlo, mantuvimos abierta esta cláusula unos días, lo que me da la posibilidad de irme si así lo decido. Pero no tengo absolutamente ninguna crítica que hacerle al presidente. Fuimos nosotros quienes acordamos este tipo de contrato.
−¿Sabe ya su futuro? ¿Va a ir al Real Madrid?
−No lo sé. No sé si escuchaste la flash: lo único que tengo en firme es una propuesta del Benfica... que no he visto, pero Mendes me dice que es muy buena. Como también es verdad que no he hablado con Florentino o nadie de la estructura. Todo esto es verdad. Pero no soy estúpido... y entre el club y Jorge, hay contactos. Y creo que se van a transformar en contactos conmigo durante la próxima semana. En la ella, decidiré mi futuro.
−Dices que esperas contactos directos la próxima semana: ¿Te motiva poder volver al Real Madrid?
−¿O puede que no haya contactos? Antes he dicho ‘if’, ‘if, ‘if... ‘puede’, ‘puede, ‘puede’... Puede ser que no haya nada. En este momento tengo contrato y una propuesta con Benfica. Y en este momento tengo una... ¿Ventana? ¿Se dice así? Es que estoy trabajando con italianos y en este momento el idioma es un follón muy grande. Tengo un ‘periodo de decisión’. Tranquilidad. Mañana me voy a despertar como entrenador del Benfica, el lunes iré al centro de entrenamiento. Y después, veremos qué pasa.
−¿Cuál es la probabilidad de continuar en Lisboa?
−Ahora mismo es casi seguro que me quedaré en el Benfica, porque tengo contrato y una oferta que aún no he visto, pero mi agente me dijo que era excelente. Por parte del Real Madrid, de momento no tengo nada pero, obviamente, repito: ninguno de nosotros es tonto, lo que está ocurriendo en este momento son conversaciones entre Mendes y el Real Madrid y su directiva.
Ahora mismo es casi seguro que me quedaré en el Benfica, porque tengo una oferta excelente
Mourinho, en rueda de prensa
−¿Cómo se ha despedido de los jugadores?
−De forma muy general, deseándoles lo mejor en el Mundial a los que iban, unas buenas vacaciones a los que no, y lo que les dije es que no tengo ningún problema en admitir que estoy orgulloso de ese vestuario, tremendamente orgulloso del Benfica. Alrededor de este grupo, solo hay cosas buenas: organización, disciplina, amistad, la alegría de trabajar juntos, dignidad, respeto por el Benfica. El tercer puesto no refleja ni remotamente el trabajo que se hizo allí. Me duele el corazón oír cualquier insulto al llegar o salir del estadio, de las gradas; me duele por estos chicos, que se llevan a casa lo único que se llevan esta temporada: el honor de ser el único equipo imbatible en las ligas europeas. Eso dice mucho de este grupo. El equipo sintió mucho y perseveró hasta el final. Aquí nadie es tonto. En una carrera que abarca más de 20 años, siento mucho más por ellos que por mí mismo. El Benfica tiene un equipo bueno y limpio, tiene todo para volver a ser feliz... pero no lo es lo suficiente.
−Sin Florentino... ¿Se plantearía regresar?
−Es la misma historia. “Si pasa”. El entrenador del Real Madrid es Álvaro y si gana mañana... Juega mañana, ¿no? Pues puede que sea el entrenador del Real Madrid.
−¿Es posible decir ‘no’ al Real Madrid cuando recibes una oferta?
−Depende de la oferta, de lo que esperen de mí. No hablamos de más o menos euros, sino de lo que esperan de mí, de si estoy en condiciones de cumplir con lo que proponen, con el perfil de trabajo que plantean. Quiero tener tiempo para analizar, pensar y decidir por mí mismo. El Benfica es el Benfica y lo que siento por el Benfica ya no se puede ocultar. Me he pasado toda mi carrera ocultándolo, pero ahora es imposible. Pero es mi carrera... ya veremos qué pasa.
No hablo de euros, sino de lo que esperan de mí
Mourinho, en rueda de prensa
Mourinho, ante el Estoril.FILIPE AMORIMFría despedida
Antes de una rueda de prensa que fue una jugada de póker, estuvo el partido. Su adiós –o quien sabe si hasta pronto, pues está comprobado que el fútbol también entiende de segundas partes– fue un homenaje sin homenaje. El Benfica se dio un paseo en Estoril. De los 4.603 espectadores que hubo en el António Coimbra de Mota, en torno a la mitad eran visitantes. La cercanía, a unos 40’ en coche de Lisboa, favorecía un desplazamiento que estaba más motivado por la fe, que por la racionalidad.
Y es que el Benfica tenía casi imposible clasificarse para la Champions. Debía ganar y esperar un tropiezo del Sporting CP a exactamente 22 kilómetros. Cumplió con su parte del trato, pero no sucedió la otra. Así, los rostros en la afición tras el pitido final eran un poema. “Es un golpe, pero no hemos estado a la altura en los dos últimos partidos y nos lo merecemos”, se reconocía al micrófono de AS. Cabizbajos.
Pese a finalizar la Liga invictos, terminaron la Liga sin puesto de Champions... y sin Mourinho. A quien no pudieron regalar una despedida. El calendario impidió que la última jornada fuese en Da Luz y como el suspense de su operación se ha extendido tan hasta el final, no han encajado los plazos.
Sí hubo una cariñosa bienvenida. Cuando Mou saltó al campo antes del partido, los presentes rompieron a aplaudir. A arroparlo. Aunque no hubo reacción: Mourinho se mantuvo prácticamente impasible, en sintonía a la versión que lleva reluciendo semanas. Alegando la concentración por lo deportivo, se ha abstraído de cualquier guiño, detalle o pista alrededor de su figura. Y lo ha mantenido hasta el final. El hombre capaz de alcanzar temperaturas que derretirían un astro, por momentos ha sido de hielo.
Así, se escribió el punto final a su etapa en el banquillo del Benfica. Con una amarga victoria que fue coser y cantar: a los 15’, el partido ya iba 0-3. Richard Ríos, Bah y Rafa Silva habían encauzado la faena y traspasado la presión al Alvalade, donde no tembló el pulso.
En la segunda parte, la emoción la puso la despedida de Pizzi, ex de Atlético, Depor y Espanyol, entre otros y por el que se detuvo el partido para despedirlo con un pasillo dibujado por los jugadores de ambos equipos. Y todo el estadio puesto en pie. En lo futbolístico, el Benfica bajó las revoluciones según fue asumiendo que el milagro no iba a suceder. Y se despidió goleando a medio gas. Como Mourinho. Manteniendo un perfil moderado, pero firme. Al final, va en su ADN.


