Miguel Merentiel, en la mira en Boca por la cantidad de ocasiones desperdiciadas
La Bestia volvió a fallar un claro mano a mano ante Barcelona, situación que se repite constantemente en lo que va del año.
A los 58 minutos de un partido que ya estaba descompensado debido a que ambos equipos tenían un jugador menos y al cansancio de los futbolistas que estaban en cancha, Aranda habilitó a Merentiel con un pase sensacional de lado a lado, aprovechando una descordinación de la defensa de Barcelona. El control del uruguayo fue largo y Contreras le achicó rápido, por ende, cuando quiso puntearla, la pelota rebotó en el arquero y se fue hacia un costado. Inmediatamente después de esa acción, la Bestia fue reemplazada por Exequiel Zeballos.
Algunos días atrás, en Santiago del Estero, Merentiel falló otros dos mano a mano clarísimos. A diferencia del partido ante los ecuatorianos, aquella tarde ingresó desde el banco para disputar los últimos minutos ante un Central Córdoba que iba por debajo en el marcador y otorgaba muchísimos espacios. Primero lo habilitó Aranda, con otro pase exquisito, y, cuando quiso romperle el arco a Alan Aguerre, se encontró con la humanidad del arquero. Sobre el final, Leandro Paredes lo volvió a dejar ante el guardameta rival, pero el uruguayo dudó entre dársela a Aranda o definir él y terminó rematando débilmente.
Pero las ocasiones desperdiciadas por Merentiel no son algo de esta semana. De hecho, siempre fue algo que se le achacó pese a haber sido el goleador de Boca en 2023 y 2025. Convirtió en uno de los últimos diez partidos de Boca y lleva cinco tantos en lo que va del año (Gimnasia de Mendoza, Lanús x2, Unión y Defensa y Justicia).
Sus números no son los mejores y más teniendo en cuenta que desde que volvió a jugar ante Vélez el pasado 8 de febrero tras haber dejado atrás la lesión que lo marginó de los primeros partidos del año tuvo chances muy claras en la gran mayoría de los encuentros. Además de los mencionados frente al Ferroviario, desperdició varios mano a mano ante Talleres, San Lorenzo, Instituto, River e Independiente, por ejemplo.
Sin embargo, sus características hacen que sea inamovible para Claudio Úbeda pese a las ocasiones que falla. Es un delantero al que le gusta asociarse, que suele descender para recibir la pelota en tres cuartos y habilitar a sus compañeros con pases filtrados, también puede caer a los costados, y es veloz para picar al espacio o generarse sus propias ocasiones trasladando la pelota. Además, formó una buena dupla con Adam Bareiro, ya que, como explicó el propio entrenador, sus cualidades futbolísticas son complementarias. Sin contar su importancia para el grupo: es uno de los líderes del vestuario y, cuando no juega Leandro Paredes, porta la cinta de capitán.


