Locura del United por Palmer
Los red devils están dispuestos a pagar una cifra récord por el jugador del Chelsea, que lo considera pieza angular de su proyecto. El futbolista, clave para la negociación.
Para el Chelsea, Palmer es una pieza angular de un proyecto que todavía no tiene un rumbo claro. La clasificación para la próxima Champions es prácticamente imposible, algo que le ha costado el puesto a Liam Rosenior, que llegó en enero para sustituir a Maresca. Los blues están a diez puntos de la quinta plaza cuando solo quedan cuatro jornadas por jugarse. Su presencia en la Europa League tampoco está asegurada. Ni siquiera en la Conference. Pero a pesar de que el proyecto deportivo podría ser un hándicap para el Chelsea, la directiva blue tiene la sartén por el mango en cuanto al futuro de Palmer se refiere: tiene contrato hasta 2033 y junto a Caicedo es el jugador más valioso de la plantilla. No lo dejará salir por una cifra que no supere los 150 millones de euros.
El Liverpool pagó el verano pasado esa cantidad por Isak al Newcastle. Fue una cifra récord en la Premier y el Chelsea, que no tiene intención de desprenderse de una de sus grandes estrellas, solo aceptaría una oferta de una cantidad superior. “Intocable”, es la posición oficial del equipo de Stamford Bridge, que de puertas para dentro desliza que sí aceptaría vender a Palmer por una cifra récord.
Convencer a Palmer
En el United tienen clara su posición: cueste lo que cueste. Eso sí, antes deben convencer al futbolista. Según informaron hace unos meses distintos medios ingleses, Palmer no estaba contento con su situación en Londres y echaba de menos Mánchester, su ciudad natal. Fue entonces cuando empezaron los primeros acercamientos con el entorno del jugador. Sin embargo, las palabras de Palmer cuando aparecieron los rumores dejaron en shock a los intermediarios de la operación. “Quizá lo eche de menos si no voy en tres meses, pero luego, cuando vuelvo, pienso que allí no hay nada para mí. No tengo planes de dejar el Chelsea”, aseguró Palmer. Un jarro de agua fría para las partes interesadas, que aun así insisten a este periódico que aquellas palabras fueron para calmar a la afición blue ante la tensa situación deportiva y que al futbolista no le importaría volver a la ciudad en la que creció. “Si él quiere, se hace”, aseguran fuentes implicadas en la operación a AS.


