Lo que se sabe (y lo que no) del futuro de LeBron
El Rey se tomará un tiempo para meditar sobre la retirada o la continuidad mientras que los Lakers le tienden la mano para que siga con ellos. Los Cavs, ahora mismo, opción remota.
No será tarea fácil, aunque los Lakers tienen bastante margen salarial: de hecho, son el segundo equipo que más tiene con hasta 48,1 millones, una cifra que solo supera, ahora, Chicago Bulls (54,4); y al que se solo se acerca otro equipo en reconstrucción, Brooklyn Nets (47,7). Es decir, que hay espacio de sobra para limar las carencias que sí que se sabe que tiene la plantilla: más poderió en el juego interior sin que DeAndre Ayton sea lo suficientemente sólido y Jaxson Hayes alterne grandes momentos con cierta timidez, y una mayor amplitud en el banquillo que permita que la segunda unidad esté lo más cerca posible de la primera. Solidificar la intendencia, repartir roles y contentar a Doncic, cuyo compromiso está más que asegurado, como él mismo ha demostrado.
Si se consigue todo eso y al margen de lo que pueda pasar con Giannis Antetokounmpo, una opción bastante improbable, los angelinos tienen que resolver una cosa que no parece que esté en sus manos: LeBron James. Hay player options también: Austin Reaves tiene una de 14,8 millones que rechazará en busca de un contrato mucho más largo y lucrativo. Y habrá que ver qué deciden otros dos titulares, el ya mencionado Ayton (8,1) y un Marcus Smart (5,3) que fue un fichaje que chirrió a muchos pero que ha aportado: en pista y en el vestuario. Pero el Rey, que estaba en año expiring, es agente libre y podrá decidir su futuro, sea el que sea. Y si bien había rumores que apuntar a la retirada, otros aseguran que continuará jugando en la que sería la 24ª temporada. Más partidos, más años, más récords, más marcas. Más longevidad. La suya en concreto, totalmente inédita.
La estrella, que ha tenido que liderar a los Lakers en playoffs con 41 años, no dio pistas sobre su futuro en la rueda de prensa posterior al cuarto partido. “Me hacéis preguntas o yo las respondo. No es que yo haya ido por ahí diciendo: ‘Oh, se aproxima la retirada’. ¿Mi futuro? No lo sé. No sé lo que me deparará el futuro. Por lo menos, en lo que respecta a hoy. Voy a tener la oportunidad, como ocurrió el año pasado y allí lo dije, de recuperarme con mi familia y hablar con ellos. Cuando haya llegado el momento, sabréis lo que he decidido. Me voy a tomar un tiempo para recalibrar y ver lo que es mejor para mi futuro“, dijo entonces. Lo esperado, que dijera eso y no anunciara que decía adiós nada más acabar. Pero ahora, falta por ver qué decisión tomará el Rey... y, si decide seguir: ¿dónde lo hará?
Cavs, Lakers o adiós: las opciones
Por nivel, no cabe duda de que LeBron puede seguir. Quizá no 10 años, como se aventuró a decir el afamado narrador Mike Breen; pero quizá si dos temporadas más, como digo su agente, Rick Paul, para llegar a la cifra de los 25, un insólito cuarto de siglo. El curso pasado, el propio jugador dijo que seguiría en activo uno o dos años más, lo que supondría una retirada ahora o la próxima campaña. Su capacidad sigue siendo increíble: la temporada pasada, con 40 años, se coló en el Segundo Mejor Quinteto, mientras que en la presente ha promediado 20,9 puntos, 6,1 rebotes y 7,2 asistencias por encima del 50% en tiros de campo como tercera opción. Y ha sido líder en playoffs: 23,2+6,7+7,3, luchando contra viento y marea contra los todopoderosos Thunder, cuya táctica defensiva ha consistido principalmente en frenar a un tío que tiene más de cuatro décadas a sus espaldas. En fin.
El tema es el que es: LeBron ya explotó la posibilidad de una renovación el verano pasado y los Lakers no estuvieron interesados, por lo que se acogió a su player option de más de 50 millones de dólares. Lo ideal para los angelinos, que ya han dicho que quieren que se retire con ellos pero tampoco van a darle un dineral para que lo haga, sería que el jugador firmara por el mínimo de veterano y dejara espacio de sobra para que se siguiera construyendo en torno a Doncic. La cosa es que no parece que la estrella (lo sigue siendo) quiera eso. Y como en el punto medio está la virtud, lo que se puede buscar es una opción intermedia que siga llenando las ya ingentes arcas de su majestad mientras se intenta encontrar un equilibrio monetario que permita al equipo pasar de bueno a cantitado al anillo. Ahora mismo están muy lejos de Spurs y Thunder y necesitan más de un movimiento para acortar esa distancia. Lo último que se ha sabido en este caso es que si los angelinos no le ofrecen el máximo al jugador va a pedir explicaciones y, si le convencen, cobrar algo menos y aceptar la situación. Y que en los Cavs no aceptaría nada que no fuera el máximo. Pues eso.
Es un hecho que LeBron y su familia están cómodos en Los Ángeles. Lleva ocho temporadas ahí, el tiempo consecutivo más largo que ha pasado en una franquicia. Tiene allí sus negocios, las raíces son profundas y sus hijos, Bryce y Zhuri, son ya parte de la cultura hollywoodense que envuelve a la ciudad de la luz. Bronny juega directamente con él como nuevo hecho histórico y Savannah, su esposa, también está en la gloria en un mercado grande lleno de posibilidades. Así y buscando lo mejor para su familia, hay dos opciones en caso de seguir: con su actual equipo... o poniendo rumbo a su Ohio natal, donde hace ya muchos años que levantó un colegio para niños y niñas con necesidades especiales del que sigue pendiente a diario incluso en la distancia. La posibilidad ahora mismo de volver a los Cavaliers es remota, pero sería una forma de cerrar el círculo en el lugar que le vio nacer.
El resto de destinos están prácticamente descartados, incluidos unos Warriors que se han convertido en una máquina de coleccionar viejas glorias entradas en años. En caso de seguir, es de suponer que LeBron busque un proyecto competitivo que le permita optar a un hipotético quinto anillo. Por el resto, parece que al propio jugador no le ha afectado demasiado la derrota a pesar de no haber perdido un ápice de competitividad y de pelear por ganar como si le fuera la vida en ello. Eso por un lado, pero por otro no se puede descartar la opción de la retirada, más aún después de que su entorno filtrara que el jugador no quiere su particular farewell tour, esa gira de despedida que sería histórica en su caso pero que probablemente no se de. Así, esto es lo que se sabe (y lo que no) del futuro del Rey, una leyenda vida y una (todavía) estrella que ha construido la mejor carrera de la historia. Y que es, le pese a quién le pese, el mejor jugador de todos los tiempos. Y que ha hecho de la longevidad su último agran rgumento para serlo. Ahora bien: ¿qué demonios hará LeBron James?


