Las polémicas de Rosario Central-Racing: del gol anulado a Véliz a las rojas a Maravilla Martínez y Di Cesare

El árbitro Darío Herrera y el VAR, a cargo de Pablo Dóvalo, tuvieron intenso trabajo en el triunfo del Canalla, que se clasificó a la semifinal del Torneo Apertura

Infobae

El choque entre Rosario Central y Racing por los cuartos de final del Torneo Apertura ofreció máxima tensión y tres polémicas bien marcadas. Primero, un offside milimétrico, que requirió una revisión de casi siete minutos, dejó sin el gol del empate parcial al local. En el inicio del segundo tiempo, Alejo Véliz anotó de taco tras recibir un centro rasante de Enzo Copetti, en una jugada que desató la euforia canalla antes de que el árbitro Darío Herrera señalara la revisión del VAR.


La espera se extendió y las repeticiones televisivas generaron más interrogantes que respuestas. El foco de la controversia estuvo en la posición del pie estirado de Santiago Sosa al intentar cortar el centro de Copetti: las imágenes no dejaban en claro si esa acción modificaba o no la línea de fuera de juego sobre la que el sistema debía trazar su medición. De un lado, la posición de la cámara respaldaba la sensación de offside. A espaldas de la acción, el ex Tottenham parecía habilitado.

Solo el fuera de juego automático, que se usa en las principales ligas de Europa y estará en el Mundial, podría haber disipado las dudas. Finalmente, el VAR presentó el trazado de líneas que justificó la anulación del tanto por un offside milimétrico de Véliz. Más tarde, el público local se sacó la bronca con la igualdad 1-1 de Gastón Ávila de cabeza.

  • La expulsión a Martínez, a instancias del VAR

A 15 minutos del final del tiempo regular, Maravilla Martínez fue expulsado por golpear a Emanuel Coronel en la disputa por la posición. Nuevamente el VAR, a cargo de Pablo Dóvalo, convocó a Herrera -árbitro que estuvo implicado en las controversias del Superclásico- a que revisara en la pantalla. La regla dice “dar o intentar” un golpe. Y cuando encima es sobre la cara potencia la figura de conducta violenta. En consecuencia, fue correcta la decisión del juez principal.

Ya a los seis minutos del tiempo extra, quien vio la roja fue Marco Di Cesare por doble amarilla por una falta desde atrás a Enzo Copetti. La falta es inapelable: el ex Academia le aparece por detrás al defensor, que corta un ataque prometedor, por lo que la acción configura una amonestación. Todo Racing se enojó y rodeó a Luis Lobo Medina, el cuarto árbitro. Gustavo Costas y su cuerpo técnico explotaron de furia. Pero se trató de una determinación que se ajustó al reglamento.

  • La secuencia de la segunda expulsión de un jugador de Racing

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